Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
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18. Responsabilidad Ante El Mensaje Divino


Sentirse sólo es sentir la interioridad y es identificarse con el Mensaje Divino, como el propio yo.

Percibirse sólo es tomar conciencia de que, como tu yo, no hay ni habrá otro en el mundo, sólo tu yo y sólo una vez. Es tu propio misterio. Algo inefable, singular, inédito.

Tomar posesión plena del Mensaje Divino por obra de tu libertad, y tomar la firme decisión a solas, personal, como se toman las grandes decisiones, como se sufre sólo, como se muere sólo, de hacer del Mensaje Divino parte integrante de tu vida, es tener la sensación de que la disociación de tu ser se detendrá, de que en ningún momento de tu vida serás un ser acabado, sino un ser por hacerse, pues tu existencia habrá encontrado unidad y gran significado.

Por el Culto Edista llegarás tener la visión del mundo que cree en la existencia de fuerzas ocultas y latentes que provienen de lo divino y que ejercen su influencia en tu vida. La actuación de las fuerzas ocultas de la naturaleza se obtiene imitando a los dioses, siguiendo sus enseñanzas, semejándose a ellos, recordando que no estamos solos, sino que estamos acompañados por seres del mundo invisible, que si somos espíritu y cuerpo y de los muertos existen sus espíritus; ¿por qué no los podemos invocar para obtener su protección y obtener el equilibrio de la fuerzas activas y reactivas que se manifiesta como la energía que gobierna nuestra vida, dado que ellos son los únicos que conocen por experiencia vivida el destino último del ser humano?

Entonces con el gran poder del Culto Edista, tu cono de percepción habrá aumentado y llegarás más allá de la ilusión, percibirás la realidad en toda su desnudez. Serás un hombre sano que mantendrá el equilibrio natural de las energías de tu cuerpo, y avanzarás sereno e imperturbable hacia el encuentro con el más allá.

En tus momentos decisivos, como en la agonía; en esa travesía percibirás vivamente la trascendencia del Mensaje Divino, y en esa hora aciaga en que los cariños y las palabras no pasarán de tu piel y de tu tímpano, en esta última instancia, allá donde eres tú mismo y diferente a todos, en que te vas completamente solitario aunque los consuelos, las palabras o presencias no lleguen hasta allá y todo quede en la periferia de tu persona, en tu última y definitiva profundidad, originada por el Mensaje Divino, llevarás la esperanza y serenidad de ser recibido satisfactoriamente por los seres que te esperan en tu última morada del más allá.

Entonces es como si dijeses: “No os preocupéis porque me voy y aunque ninguno de vosotros podéis venir conmigo, pues es la hora decisiva de soledad y silencio en la que llego a la convergencia profunda del encuentro solemne con el verdadero ser divino: Edas Dei, llevo conmigo la protección de la marca Sigma (Σ) y la del ser edista, con lo cual entro glorioso en la misteriosa región de lo divino”.