Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
Redes Sociales Icono Twitter Icono Facebook

PAX DEORUM



¿Qué es la PAX DEORUM?

La PAX DEORUM es la fórmula de la paz del edismo, que como misión de paz busca evitar que el hecho religioso no sea un generador de conflictos, como tradicionalmente lo ha sido causando grandes guerras en la historia de la humanidad.

El edismo como visión de paz, es la aplicación del método científico al hecho religioso, al considerar que la existencia de Dios es una hipótesis para la cual cada confesión religiosa tiene la suya, siendo el Mensaje Divino el común denominador de todas ellas, como consenso único sobre lo divino

El “edismo” como cuerpo de doctrina proclama la igualdad y unión de los fieles de todas las religiones del mundo, aceptando una idea común, única y universal de Dios, que permite unificar todas las creencias religiosas en una nueva iniciación mística para construir la Suprareligión, como “apertura interreligiosa global” que representa el legítimo poder espiritual y autoridad divina, para prestar el servicio espiritual y de salvación eterna a la humanidad.

La paz de Dios: PAX DEORUM, es la doctrina de la Teología Ecuménica de la Paz del edismo; que proclama “la paz de los dioses y entre los dioses”, para fortificar su presencia y alianza, y como un pacto de unión con los fieles de cada religión, para que exista la paz entre todos ellos, a través del dialogo, reconciliación, unión y cooperación entre todas las religiones, aceptando que todos los dioses son solo los rostros diferentes de una misma divinidad llamada Edas Dei, lo cual permite que haya la paz entre todos los dioses y se logre la paz espiritual entre todos los fieles, como condición de la paz mundial y la unión de todos los pueblos en la tierra.

El advenimiento del edismo y su dinámica significan un cambio religioso en la Nueva Era, para que exista la paz espiritual, para que haya una verdadera democracia religiosa de la Palabra de Dios para que sea de todas las religiones y no de una sola.

La revolución burguesa, seguida de la revolución americana y francesa de los siglos XVII y XVIII, suscitaron y revolucionaron el problema de la igualdad civil y jurídica. La igualdad social fue el gran intento del siglo XX de la revolución rusa y la historia contemporánea del siglo XX está estrechamente ligada al comunismo. Para el sueño igualitario que constituye un rasgo característico del pensamiento humano, planteamos el problema de la “igualdad religiosa” para construir la sociedad ideal del siglo XXI, para que los frutos del espíritu sean de todos y lleguen a todos los lugares, porque es importante informar y hacer reflexionar que uno de los principales problemas de nuestro tiempo es la paz.

Si el Siglo XIX fue el de la igualdad ante la ley y el Siglo XX fue el de la igualdad social que no lograron traer las paz al mundo, entonces el Siglo XXI será el de la igualdad religiosa proclamada por el edismo, que será cambio religioso hacia la suprareligión para que exista la paz espiritual como condición de la paz mundial.

El mundo del siglo XXI está movido por dos corrientes. Una inducida por la tecnología y las comunicaciones y el comercio, tiende hacia una integración económica cada vez mayor. La segunda es la reconocida tendencia al separatismo étnico y el cuestionamiento interno de las fronteras nacionales impuestas desde fuera, la explosión demográfica exacerbada por temores económicos, agudizada hoy por el colapso de un credo trascendente y el creciente auge del fundamentalismo religioso.

Fuerzas tecnológicas, demográficas y fundamentalistas están cambiando el mundo, y el choque bélico entre civilizaciones es un conflicto entre creencias que augura un gran cambio religioso.

El pasado siglo XX presencio la confrontación ideológica entre el Capitalismo y el Socialismo, que se caracterizo por el anhelado cambio social. El presente siglo XXI vivimos una época de rebelión espiritual que responde a la modernidad y pronostica ser de cambio religioso por la confrontación que se sucederá entre las civilizaciones.

Se pronostica un único sistema religioso mundial, un gobierno y economía mundial única, que ponga fin a las diferencias políticas, económicas y las diferencias y conflictos religiosos que tanto sufrimiento han causado a la humanidad.

Una de las características de la actual guerra de Irak es el enfrentamiento religioso entre el cristianismo occidental y el islamismo de oriente, lo mismo sucede en el conflicto territorial entre judíos y palestinos, que en el fondo es la manifestación de una confrontación religiosa entre el Judaísmo y el Islam, como lo es también de carácter religioso el conflicto entre Irlanda del Norte y del Sur.

El Capitulo 15, PAX DEURUM, del libro Iluminación Divina en la Era de Acuario, dice así:

¿Cuál es la sustancia permanente y punto de convergencia de la fe, que permite el dialogo entre todas las religiones, la unión e igualdad de todos los fieles, la unidad en el mundo y un nuevo orden y gobierno mundial, que traiga la paz y la felicidad en la tierra?

La pax deurum; que significa “la paz de los dioses y entre los dioses”, es la Teología Ecuménica de la Paz, como fundamento para una religión única, que busca la igualdad y unión de los fieles de todas las religiones del mundo, aceptando una idea común, única y universal de Dios, para que exista la paz espiritual como condición de la paz mundial.

La pax deurum proclama la paz de los dioses y entre los dioses para fortificar su presencia y alianza y como un pacto de unión con los fieles de cada religión, para que exista la paz entre todos ellos, a través del dialogo, reconciliación, unión y cooperación entre todas las religiones.

En el tercer milenio nos encontramos en la era poscolonial, pos imperialista y posmoderna, ante un mundo de nuevas tecnologías de la comunicación, que se hace cada vez más interdependiente, poli céntrico, transcultural y multirreligioso, donde adquiere una importancia totalmente nueva el dialogo ecuménico entre las grandes religiones.

El conflicto religioso está en la raíz de los problemas mundiales que han afectado a la humanidad a través de la historia. La posmodernidad de la globalización pronostica que las religiones y sectas son como ríos que necesariamente desembocan en el mar de la Espiritualidad Edista, donde existe una concepción universal de Dios, que es soporte para la unión y unidad mundial, válida para todo hecho religioso.

Todas las religiones en su aparente enmarañada diversidad, responden a las mismas cuestiones fundamentales del hombre: ¿cuál es el origen del mundo y su orden? ¿Por qué nacemos y por qué hemos de morir? ¿Qué es lo que señala el destino de cada hombre y de la humanidad? ¿Cómo fundamentar la conciencia moral y la existencia de normas éticas? Y, más allá de sus distintas cosmovisiones, todas ofrecen caminos de salvación semejantes: caminos que parten de la indigencia, el dolor y la culpa del ser humano, y que a través de un comportamiento sensato y responsable en esta vida, conducen a una permanente, inacabable y eterna salvación. Es la existencia del Dharma y Karma; el precepto o norma y la ley de causa a efecto, la superación del sansara de las reencarnaciones para alcanzar el nirvana.

Entonces, es preciso buscar una transformación, un entendimiento y una colaboración, absolutamente necesarios para la paz entre las religiones y también para la paz de las naciones; es la postulación de una especie de religión unitaria y universal.

Es necesario crear una teología concreta de la paz, que reúna como requisitos el descubrir los puntos centrales de convergencia y urgir el cambio a todas las partes implicadas por el ejercicio de la autocrítica y la autorevisión, pero no exento de realismo; ni de una defensa a ultranza de lo existente, ni inútiles llamadas a ser fieles a la tradición, a seguir por caminos trillados, o a ostentar piezas de museo, evitando el afianzamiento en posiciones absolutistas, sean éstas de cualquier origen.

Para lograr la paz en el mundo posmoderno, es más necesario que nunca un entendimiento religioso global, indispensable en última instancia para conseguir el entendimiento político. Es deber con la humanidad impulsar enérgicamente el entendimiento interreligioso en el ámbito local, regional, nacional e internacional, buscando el entendimiento ecuménico con todos los grupos y en todos los niveles.

Es preciso prospectar nuevas visiones religiosas globales, buscar nuevos caminos practicables, propugnar una nueva apertura interreligiosa, nuevos encuentros y vinculacio­nes, como actos de aspiración religiosa del hombre por la paz y la reconciliación.

Ante los nuevos retos espirituales y religiosos, necesitamos afrontar los problemas del futuro desde una perspectiva pluralista religiosa, no dogmática, sino dialogal, no ensimismada en la propia autosuficiencia, sino autocrítica e innovadora que supere toda clase de dudas. Necesitamos una teología y una literatura teológica que promuevan espiritual e intelectualmente el dialogo interreligioso en beneficio de la paz y una enseñanza del hecho religioso que transmita contenidos interreligiosos y docentes que asuman su labor como educación práctica para la paz.

El Mensaje Divino en la Nueva Era, es la constante fundamental, permanente y necesaria de la doctrina de cualquier confesión religiosa y es el punto de convergencia de todas las religiones, que se constituye en compromiso y responsabilidad para la construcción de la Teología Ecuménica de la Paz, cuya mayor contribución es eliminar esos conflictos mundiales y los focos de inseguridad, tantas veces ocasionados por las mismas religiones.

La Teología Ecuménica de la Paz es la doctrina de la pax deorum; fundamentada en la aceptación de un principio único que establece que todos los dioses son solo los rostros diferentes de una misma divinidad llamada Edas Dei, que forma igualmente con todos ellos el Panteón de los Dioses, a los cuales rendimos culto para alcanzar la iluminación divina, que nos permite superar nuestra ignorancia para comprender que la paz comienza por la “compasión” con nuestro prójimo.

Todas las confesiones religiosas pertenecen implícitamente a una religión única. Por lo tanto dado el carácter suprareligioso de esta única religión, todas las religiones están llamadas y convocadas para que explícitamente formen parte de ella, se integren y la conformen, para que experimenten la presencia del Ser Absoluto, el Dios Superior que representa y es el mismo dios de todas y cada una de las religiones en el mundo.

¿Cómo lograr la PAX DEORUM?

Con una nueva cultura de un gobierno universal que establezca un nuevo orden mundial a partir de la doctrina mística del edismo, para la seguridad y progreso de la humanidad. Para que la contribución local a la paz se logre por la realización de la práctica del Culto al Panteón Edista de los Dioses en cada comunidad, para que se articule la lucha por el triunfo de la causa popular del edismo en cada país o nación a través del Pensamiento Edista como ideología de la Espiritualidad Edista, que se fundamenta en un Nuevo Conocimiento de Dios, en la Revolución Teológica producida por el Mensaje Divino y en el Movimiento de Liberación Espiritual, que es un proceso de “renovación espiritual y reeducación religiosa” que tanto anhela la humanidad.

¿Cómo participar en el logro de la PAX DEORUM?

Convirtiéndose en “edista”, que es la persona que pertenece y deposita su fe en los principios, creencias y valores de la Congregación Religiosa Universal (C.R.U.) y realiza la práctica del Culto al Panteón Edista de los Dioses para la consolidación de la Espiritualidad Edista, para que como cada nuevo hombre y nueva mujer se encarguen de construir exitosamente la paz espiritual en cada país como condición de la paz nacional y mundial que tanto necesita la humanidad.