Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
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CULTO AL PANTEON EDISTA DE LOS DIOSES


Los dioses de todas y cada una de las religiones en el mundo son los “significantes” de un solo “significado”: Edas Dei

Todos los dioses son los rostros diferentes de una sola divinidad llamada Edas Dei, verdadero Dios, que está presente en forma intangible en todas las religiones, libros y cultos sagrados.

El "Culto Mayor" es el "Culto al Pantón Edista de los Dioses" y el "Culto Menor" es el culto que cada religión rinde a su dios. El "Culto Mayor" es un culto superior porque es un culto a todos los dioses y el "Culto Menor" es un culto inferior porque es un culto a un solo dios.

Presentación


"La existencia divina de Dios es el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, simbolizado por la letra griega Sigma (Σ), que es la verdadera imagen de Dios, que es el Dios Superior, Dios de dioses y Padre Eterno de los dioses de todas las religiones en el mundo. Por lo cual en todos los libros religiosos sagradamente esta oculto el nombre de Edas Dei, aunque no lo veamos. Por eso para su alabanza la podemos hacer en cualquiera de los libros sagrados de todas y cada una de las religiones en el mundo, haciendo alusión a Edas Dei donde aparezca el nombre de cada dios. Así, en la Biblia la alabanza a Edas Dei se hace reemplazando el nombre de su hijo Jesús, de Yahvé o Jehová Dios o el Señor, por el nombre de Edas Dei".

La La Espiritualidad Edista en nombre de la Congregación Religiosa Universal: C.R.U., invita y abre sus puertas a todas las comunidades del mundo, para ofrecer y prestar el servicio espiritual del Culto al Panteón Edista de los Dioses, cuyo gran poder de comunicación con Dios, radica en que es un culto a los dioses de todas las religiones, siendo máximo su poder cuando el culto es a Edas Dei, por ser dios de dioses y ser el Padre Eterno de todos los dioses.

La Espiritualidad Edista cubre toda la hierofanía, que es todo lo que se muestra como sagrado en el mundo, en su intento de administrar todo el hecho religioso, reuniendo el culto de todas las religiones en un solo culto a Dios.

La práctica del Culto al Panteón Edista de los Dioses exige el cumplimiento de las siguientes condiciones:

1.- Saber y entender la Teología Fundamental Edista (TFE), para que todo el mundo pueda tener un conocimiento real y verdadero de Dios.

2.- Realizar el ritual y las ceremonias propias de cada religión.

3.- La presencia sacerdotal del Pastor Edista, como ministro encargado de dirigir el culto edista.

4.- El lugar de culto, que es el templo llamado Heyoan.

Aunque todas las religiones espiritualmente en el fondo son una sola, socialmente se manifiestan de distinta manera y con diferente culto, que se realiza como un acto de conocimiento muy complejo con sus ritos y ceremonias que caracterizan a cada una.

Invitamos a todos los participantes a participar de la experiencia gratificante de vivir la fe edista para su efectiva comunicación con Dios, practicando el Culto al Panteón Edista de los Dioses, para obtener su protección divina, dando gracias por los dones que Dios que nos ha concedido en esta vida y la felicidad eterna que nos espera en la otra vida.

Culto al Panteon Edista de los Dioses


1.-Iniciamos el Culto al Panteón Edista de los Dioses (CPED), con la lectura de la siguiente oración, que es un parágrafo del libro Iluminación Divina en la Era de Acuario.

Iluminación Divina en la Nueva Era
En el centro del mundo y en cada uno de nosotros existe un lugar sagrado llamado Heyoan, que es el templo al que acudimos para el encuentro con los dioses que descienden del cielo para oír nuestras suplicas. Allí en un tiempo sagrado trascendemos al origen del mundo como acto de creación, para recibir de los dioses sus enseñanzas y la iluminación divina.

Los dioses son solo los rostros diferentes de una misma divinidad, que nos revela el secreto de la curación de todos nuestros males, al considerar que existe un Demon que los provoca y que se va cuando elevamos nuestra plegaria de fe a esa divinidad y nos sacrificamos muriendo para trascender a la época de la creación, para renacer de nuevo a una vida ya purificada y sana.

Si nos entregamos en forma personal con fe y devoción a esa misma divinidad venerándola y nuestras plegarias satisfacen a los dioses de las diferentes creencias religiosas, recibiremos la iluminación divina, que significa el poder espiritual que nos permite desarrollar los dones misteriosos de la naturaleza y las fuerzas latentes que hay en cada uno de nosotros, dando respuesta a nuestras angustias, preocupaciones y necesidades, satisfacción a nuestro deseo de pertenencia y sentido de la vida, realización de nuestro proyecto de vida, vivencia de estados de conciencia para el máximo aprovechamiento de nuestras energías que determinan la suerte de cada uno, el éxito en la vida y la salvación eterna en el más allá.


2.- Damos lectura al Mensaje Divino, en el cual es Dios mismo quien nos habla y dice:

¡Yo soy el principio único absoluto y no hay nombre para la esencia y actividad misma de mi ser espiritual y solo lo hay para mi existencia por mi única acción que creó el mundo y su orden!

A la Palabra de Dios respondemos con la siguiente oración:

Promesa a Dios
Bajo el compromiso de nuestra palabra ante Dios, le prometemos solemnemente difundir y enseñar el Mensaje Divino a todos los humanos, para que la verdad ilumine la mente y la esperanza renazca en todos los corazones. Entonces, habremos cumplido nuestra misión en la Tierra aún a costa de nuestras vidas, sucederá lo que debe suceder, la lucha emprendida con el sacrificio de nuestras vidas despertará las fuerzas que desean levantarse, para sacudir el yugo que las ha mantenido aprisionadas en el letargo del sueño milenario durante la era de Piscis. Ahora nos espera inexorablemente la gratificación infinita en el seno del Altísimo en el más allá.


3.- Numen es el Dios de la razón y Numina son los dioses funcionales y humanos de la fe. Edas Dei es numen y numina; el dios de los dioses, Padre Eterno de todos los dioses, que es el mismo Dios de todas y cada una de las religiones en el mundo.

Celebrando la ceremonia de alabanza a los dioses de las diferentes religiones, identificamos a cada uno de los dioses como numen o numina, teniendo presente que ellos son las distintas formas de la manifestación de Edas Dei en el mundo religioso.

Con la siguiente oración realizamos el acto de devoción y afirmación de “fe, veneración y entrega personal a Edas Dei”, que es el centro del Panteon Edista de los Dioses.

Credo Edista
Creo que la verdadera Palabra de Dios es el Mensaje Divino contenido en el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Creo en la Actividad Sigma: AS, que es la esencia y acción propia de Dios, que no podemos conocer, pero si su existencia, que es el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, simbolizado por la letra griega Sigma (Σ), que es el verdadero Dios creador del cielo y la tierra. Creo que todos los dioses son la representación de un solo Dios: Edas Dei, que está presente en todas las religiones aunque no se nombre y en toda oración a Dios aunque no se mencione, que existe implícito, inscrito y escrito en todos los libros sagrados aunque no lo veamos. Creo comunicarme directa y personalmente con Dios por medio del “Culto al Panteón Edista de los Dioses”, que es el culto a Edas Dei, conjuntamente con el culto a los dioses de todas y cada una de las religiones en el mundo. Creo en la existencia de un dios común en todas las religiones que las hace converger en la "Congregación Religiosa Universal: C.R.U.", a la cual todas ellas pertenecen implícita y espiritualmente. Creo en el poder de la iluminación divina, el perdón de los pecados y la salvación eterna. Amén.


4.- Plegaria Hinduista
Ante el principio del Dharma y la Ley del Karma, efectuamos la plegaria hinduista como un acto de contrición, realizando la “autocritica” a nuestros actos que purifica nuestro espíritu. Igualmente “renacemos a la vida” por la “reencarnación positiva”, que es nacer de nuevo a la vida que lleva a descubrirnos a si mismos, al conocimiento de hasta donde se lleva una vida innecesaria.

Evocamos al Hinduismo, que es la religión de la India; cuna de todas la religiones; venerando a Brahman que es numen y a las divinidades de la Trinidad Hindú formada por Brahma, que es numina y encarna la creación; Vishnú, que es numina, y es la conservación, la protección del hombre; Siva, es numina; que es emblema, símbolo y representación de la naturaleza, de destrucción y regeneración, eterna, simultanea y fatal, y las principales reencarnaciones o avatares de Visnú; Rama y Krisna son numina, siendo todas estas divinidades una sola: Edas Dei.

Elevamos nuestra plegaria a todas las divinidades del Hinduismo, que son manifestaciones de una misma realidad divina: Edas Dei, para que cada día se nos haga distinto con nuevas posibilidades por el bhakti o efusión del sentimiento del amor, evocando los mantras para que nos den su protección.

Oración Hinduista
Evocamos el poder creador divino de Brahman que se llama maya, que es transformación continua, por ello la naturaleza cambia constantemente, que como seres humanos estamos regidos por el Principio del Dharma, que son los preceptos que debemos cumplir para que nos vaya bien en la vida, que la es vida como un flujo ininterrumpido llamado sansara que concibe la existencia individual como una etapa en una serie de inmemorables reencarnaciones sometida a la Ley del Karma; que es la ley de causa a efecto, por el cual nuestros actos nos siguen y no podemos eludir nuestra responsabilidad ante ellos, que lo importante en la vida es saber lo que hay que hacer para liberar el atman: que es el Yo aprisionado, para que pueda escapar del sansara y alcanzar el bienestar espiritual llamado Nirvana, que es el estado de perfección y eterna felicidad en el más allá cuando cese el Karma.


5.- Plegaria Budista
Ante nuestra naturaleza búdica, elevamos nuestra plegaria budista para lograr ser iluminados y conocer las grandes verdades y realidades guardadas en nuestro inconsciente, que no conocemos y que sin embargo manejan nuestras vidas.

Rendimos culto al personaje implícito en la naturaleza búdica, que es numen, y veneramos a Buda que es numina, como el prototipo de la imagen natural y concreta de lo divino y síntesis de lo humano, un dios en todo el sentido de la palabra. El Personaje de la naturaleza búdica y Buda son la representación de Edas Dei.

Oración Budista
Veneramos la figura de Buda que predico la nueva verdad del “amarse los unos a los otros”, que es el dharma de la compasión con el prójimo y que nos enseña como se halla la senda de la iluminación sí adoptamos la Vía Intermedia, que es el derrotero a seguir para evitar los extremos de los estilos de vida para alcanzar la última meta; el Nirvana, que es la salvación, el estado de paz e iluminación perfectas, libre de los deseos y el sufrimiento escapando del círculo indefinido y apabullante de las reencarnaciones. Que la naturaleza búdica llamada Ku, es la que posibilita el cambio y establece que en el universo y en la naturaleza humana nada es fijo y todo cambia. Recordemos lo que nos enseña el Budismo, que por sí mismo se llega al conocimiento y no por revelación, que debemos practicar la caridad y el amor universal y que por la liberación espiritual se llega a la supresión del sufrimiento, que lograr el estado de perfección es alcanzar el estado de buda, que nuestro ideal es llegar a ser bodhisatvas; seres que perseguimos por sí mismos la iluminación.


6.- Plegaria Taoista
Al efectuar la plegaria Taoísta, nos damos cuenta que necesitamos de nuestra “autorrealización personal”, que es la búsqueda del Tao, camino de la verdad, del conocimiento, de lo que la persona lleva dentro de si misma, lo que puede ser y lo que tiene que ser.

“Antes de que hubiera cielo y tierra, existía ya algo de nebuloso, silencioso, encerrado en sí mismo, en sí mismo invariable, circulando eternamente, digno de ser la madre de todas las cosas.” He ahí el Tao”.

Rendimos culto al Taoísmo, buscando con devoción encontrar el Tao en todas nuestras acciones, que es el actuar con conocimiento de causa. El Tao es numen, que es la autentica manifestación de Edas Dei (Edas Dios), en el taoismo no existe numina.

Consideremos la profunda enseñanza del libro Tao-te king que dice: “El que lleva en sí el tesoro de la virtud de Tao es como un niño pequeño. No será picado por insectos venenosos, ni atacado por animales salvajes o aves de rapiña”. y:“El que alcanza el Tao es eterno. Jamás perecerá, aun cuando su cuerpo se descompusiera”.

“Deja que todas las cosas sigan su curso natural, y no te inmiscuyas en él. Todo el que se opone al Tao pronto sucumbe”. Cierto que el Tao obra lentamente, pero no por ello se volverá arrogante el sabio, ya que “aunque el cielo no lucha, siempre acaba venciendo”.

Oración Taoista
Evocamos el Taoísmo, que es el camino a seguir; que es la inacción, la quietud y la pasividad y su objetivo es buscar el Tao, dejar atrás el mundo y entrar en unión con la naturaleza. Hay el Tao sin nombre que es imperceptible, incomprensible e inefable, y hay el Tao que adquiere nombre al producir los seres. “Con nombre, es Madre de todos los seres”. Creemos que El Tao es la última fuente de todas las cosas, que reciben por su medio la vida y la forma. Cremos en que todo lo existente se debe a la acción reciproca de dos principios; el Yin y Yang, los cuales luchan entre sí constantemente y en el fondo coinciden porque su armonía es el Tao, que es una manifestación de la armonía y orden cósmico a nivel material; a nivel humano el concepto del Tao nos indica que hay una manera natural y correcta de hacerlo todo, lo que le da a cada cosa su lugar y a toda persona su función. Creemos que el misterio y armonía de la vida reside en el conocimiento del Tao para obtener la paz y la iluminación. Creemos en la concordia entre el cielo y la tierra cuando el Tao sigue su curso natural, cuando en el curso de la naturaleza perturbamos el ritmo del Tao, se siembra la confusión en el orden del universo de donde manan todos los males que afligen a la humanidad, que sólo podrán ser superados si nos sometemos a la voluntad del Tao y nos convertimos en instrumentos de su ley eterna.


7.- Plegaria al Budismo Zen (Dioses Nipones)
La plegaria del Pensamiento Religioso Nipón, significa que el éxito en la vida va más allá de la ciencia y la tecnología, esta en el “teocentrismo y el pluralismo religioso” del sintoísmo, en el poder de la meditación y la acción del budismo zen. Es saber que cada uno es su propio maestro en la búsqueda de Dios y sin intermediarios lo encuentra.

Efectuamos los rituales y la ceremonia de bendición de los dioses nipones para nuestras actividades o acontecimientos específicos formando parte de nuestra vida diaria conciliando contemplación y acción. Rendimos culto a la religión del Japón, fusión del Sintoísmo, que significa “camino de los dioses” y del Budismo Zen, que significa “meditación” y afirmación de: “Mira dentro de tí, tú eres el Buda”.

El numen del Sintoísmo es el Espíritu del dios Kami, cuya naturaleza se manifiesta en todo lo que nos rodea y el del Budismo Zen es el Ser Divino implícito en la naturaleza búdica, ambos son la representación de Edas Dei.

En relación al aspecto personal de Edas Dei, son deidades de su numina, que cada una tiene una posición dentro de la jerarquía del poder, esta Sosanoo, dios del océano, del amor y del desorden, Kishipoten, diosa que encarna la belleza y la armonía, hasta su culminación con la deidad Amaterasu, diosa del sol y del mundo viviente, cuyo nombre significa “Gran Espíritu que Ilumina los Cielos”.

Oración Nipona
Aprendamos que nuestras creencias y prácticas religiosas no sean un obstáculo para practicar otras religiones y en la vida diaria seamos puros de corazón y aceptemos la naturaleza cambiante de todas las cosas. Guardemos la norma de Confucio de la lealtad hacia la familia, de la que el padre es la cabeza patriarcal y sigamos el “Gran Camino”, que es la enseñanza del Buda que “la verdad y el camino de la salvación es para todos, que el amor y la compasión de Buda son tan grandes que él no negará a nadie la salvación, que por nuestra naturaleza búdica todos nosotros podemos llegar a ser un Buda, un bodhisatva, un iluminado, que si adoptamos del Zen la afirmación: “Mira dentro de tí, tú eres el Buda”, que es Palabra de Buda, que significa la: “contemplación que conduce al más alto estadio de conciencia”, o “unión con la Verdad”, que mediante la fe búdica y la adecuada disciplina individual, alcanzaremos la misma iluminación; satori, que conquisto Buda en su momento, que obtenemos un beneficio espiritual mediante la meditación para vernos “dentro de la naturaleza de uno mismo”, vaciando nuestra mente para llenarla sin contaminación de una sustancia nueva: La conciencia inamovible de la unidad del universo, de una totalidad única donde, sin embargo, ocupamos una parte, liberando el pensamiento para dirigirlo al perfeccionamiento humano. Cada uno conseguimos la iluminación por si mismo para abrirnos al universo haciendo el vacío interior y en cualquier momento descubriremos los más grandes misterios, maravillas y alcanzaremos la verdad. Ahora podemos tener la experiencia Zen, la iluminación, que es la “compasión” o “amor al prójimo”, la armonía con el universo y con el amor a la naturaleza para adquirir la sensación de paz y libertad característica del Nirvana.


8.- Plegaria Judia
“No profieras en vano el Nombre de Yahvé, tu Dios, porque Yahvé no juzga inocente a quien profiere su nombre en vano” (Éxodo, XIX, 19XX).

Evoquemos al Judaísmo como religión monoteísta del pueblo de Israel, donde hay un solo Dios, Yahvé que es numen representa a Edas Dei.

Oración Judia
Creemos que Yahvé reina por entero todo el universo que lo ha creado de la nada por un acto exclusivo de su voluntad, exigiéndonos que fidelidad a los mandamientos que nos ha dado. Confirmamos la existencia del numen sin numina en el judaísmo, que lo dice su afirmación más querida: Sema Israel “Escucha, Israel: Yahvé, nuestro Dios, es solamente uno”. Del judaísmo aprendemos la virtud de la fidelidad a la ley. Alabemos a Yahvé e imploremos que nos proteja y nos ayude en todo momento.


9.- Plegaria Cristiana
“El que confesare delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre Celestial” (Mt, 10,32).

Evocamos las deidades de la religión cristiana, construida sobre las enseñanzas de Jesús, como la del “amor al prójimo” y “no quieras para otro, lo que no quieras para ti”, retomado de lo que siglos atrás enseño Confucio y que son un legado de la sabiduría china. También, lo expuesto por Jesús es semejante a la doctrina y moral de Buda.

Reflexionemos pensando que el Nuevo Testamento es el libro sagrado del cristianismo escrito en lengua griega muchos años después de la existencia de Jesús, que contempla lo que supuestamente obro en su vida y lo que se dice que él dijo, porque él no dejo nada escrito, lo que realmente él enseño y dijo en su idioma arameo y en su momento nadie lo sabe.

Oficiemos la ceremonia cristiana con carácter de misa dando lectura a los Evangelios, rememorando el sacrificio de la pasión, crucifixión y resurrección de Jesús y realicemos la eucaristía. Veneremos al Dios Padre Eterno que es numen, a su hijo Jesús, a la Virgen Maria, a los santos, Ángeles y Arcángeles y al Espíritu Santo, que son numina, siendo todos ellos la representación y manifestación de Edas Dei.

Oración Cristiana
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo. Danos hoy el pan que necesitamos. Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno. (Mt 6.9-13).


10.- Plegaria Islámica
¡En nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso! Loemos a Dios, Señor del universo. El Clemente, el Misericordioso, Soberano el día del Juicio. A ti adoramos y a ti imploramos ayuda. Condúcenos por el recto camino. El camino de los que has colmado con tus favores, y no el de los que te han encolerizado, ni de los extraviados.

Invoquemos el Islam que es una religión universal monoteísta que se impone a todos los pueblos, influye en todos los ámbitos y que proclama la fe en un solo dios; Alá, que en árabe significa “Dios”, que es numen, es Edas Dei (Edas Dios). No hay numina en el Islam. Esta religión esta fundada en un libro que contiene la revelación, el Corán, y en la proclamación del profeta Mahoma. La otra fuente de doctrina es la Sunna que trata de la tradición concerniente al Profeta.

Oración Islámica
Comprendamos que la palabra árabe “islam” significa “sumisión” a Dios, que nos enseña la actitud que se nos pide como creyentes sinceros en Alá, una actitud ilustrada por el ejemplo de Abraham, quien en la Meca, donde fundo la Ka´ba, piedra no labrada símbolo del Dios creador, formulo esta afirmación: ¡Señor, haz de nosotros creyentes sumisos, (musulmanes), y de nuestros descendientes unas comunidad sometida a ti! (Corán II, 122). Creemos en Alá Dios y Mahoma su profeta, que a nivel cósmico Ala es el creador de todo cuanto existe y no existe nada fuera de él, como una creación renovada a cada instante y todo somos dependientes de la sola orden de Dios. Ala lo ve todo y no hay salvación fuera de él, su misterio es impenetrable. La lucha en el camino de Dios es la Yihad, que es el esfuerzo que hacemos para defender a Dios, para morir por él y acceder así a la felicidad eterna. Invoquemos el Islam, guardemos sus preceptos; la profesión de fe, la oración, la limosna y la prohibición de tomar bebidas alcohólicas.

¡Oh Dios Alá, clemente y misericordioso, volvemos nuestra vista hacia la Meca y para purificarnos nos postramos con la frente al suelo, como adoración, reservado solo para Dios, hacemos profesión de fe. “Confieso que no hay más dios que Alá y que Mahoma es el enviado de Dios”.


11.- Plegaria Precolombina
Al elevar la plegaria precolombina, iniciemos el gran “movimiento de liberación espiritual” que tanto anhela la humanidad, para despertar del sueño letárgico en que quedaron sumergidas sus civilizaciones, ante la imposición de un nuevo credo bajo la cruz,, la espada y la inquisición del yugo español para saquear el oro de sus arcas.

Oración Precolombina
Evocamos las divinidades de las civilizaciones Mayas y Aztecas de México e Incas del Perú y demás divinidades de las civilizaciones precolombinas. Rendimos memoria y culto a las divinidades de los mayas, Hunabs Ku “el único dios”, padre de los dioses; que es numen, Itzamná, señor del cielo, dios de los sacerdotes y autentico fundador de la civilización maya, Ixchel, compañera de Itzamná; dios madre, Chae, dios de la lluvia, que fue el más popular; Yum Kax, dios del maíz y Ah Puch, dios de la muerte, que son numina. Ellos nos enseñan la concepción dualista del mundo.

Rendimos memoria y culto a las divinidades del Panteón Azteca, a Ometeotl, dios de la dualidad y diversidad suprema sin imágenes, y las demás grandes divinidades que emanan de él, que es numen. A Quetzalcoat, Tezcatlipoca, y la de los primitivos aztecas, Huitzilopochtli, dios de la guerra, dios-sol y dios tribal de los primitivos aztecas. Tlaloc, dios de la lluvia y el trueno, principal divinidad de la vegetación, Chicomecoatl, diosa del maíz, Xipe Totec, dios de la vegetación primaveral y Tonanzin, diosa madre, que son divinidades numina.

Rendimos culto a las divinidades de los Incas, a Inti, dios del sol, que por mucho tiempo fue dios principal, a Navicocha, “el dios” por antonomasia, el ser supremo que es numen, que domina el Panteón Inca.


12.- Ceremonia de Invocación a los Antepasados
Si somos cuerpo y espíritu y de los muertos existen sus espíritus, invoquémoslos para obtener su protección

Extendemos la actitud espiritual del Culto al Panteón Edista de los Dioses (CPED), al mundo del más allá, invocando el espíritu de los que se han ido de este mundo, porque ellos son los únicos que conocen por experiencia vivida el destino último del ser humano.

Realicemos el Acto de Invocación a los que nos han dejado o próximos dejarnos, con la siguiente plegaria:

Oración ante la Muerte Ante la parábola biológica del nacimiento, escalonamiento del firmamento azul hasta el cenit, declinación por enfermedad, vejez y la angustia de la desaparición, aceptamos el misterio doloroso de la vida y su curva biológica y la muerte, despidiéndonos de todos y abandonando todos los bienes materiales como la despedida total y completa entrega al mundo sobrenatural donde no hay comienzo ni final. Nosotros, que fuimos un instante en la gran evolución del universo y a causa de la herencia espiritual, mental y biológica, fuimos conformados en cierto modo, al dejar el mundo de las leyes físicas entramos al regido por lo completamente espiritual, con la conciencia purificada y santificada por el arrepentimiento de nuestras faltas. Desde nuestras tumbas advertimos a todos los humanos, que una vez traspasado el Portal de la Muerte, la gran esperanza de salvación se halla en el punto de convergencia y encuentro con el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, para alcanzar la paz absoluta como meta final de nuestro destino.

¡Que la iluminación divina llegue a todo el mundo y personalmente santifique tu vida y te dé la paz espiritual y os acompañe en todo momento y siendo “edistas” disfrutéis de la magia del Culto al Panteón Edista de los Dioses (CPED)!