Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
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CULTO EDISTA

Los dioses de todas y cada una de las religiones en el mundo son los “significantes” de un solo “significado”: Edas Dei

Todos los dioses son los rostros diferentes de una sola divinidad llamada Edas Dei, verdadero Dios, que está presente en forma intangible en todas las religiones, libros y cultos sagrados.

El "Culto Mayor" es el "Culto al Panteón Edista de los Dioses", y el "Culto Menor" es el culto que cada religión rinde a su dios. El "Culto Mayor" es un culto superior de mayor poder divino porque es un culto a todos los dioses y el "Culto Menor" es un culto inferior de menor poder porque es un culto a un solo dios.

Con el conocimiento de la teología que se encuentra en las páginas de este libro, todo el mundo pueda llegar a tener un conocimiento real y verdadero de Dios, que es la mayor ayuda que históricamente se le puede prestara un pueblo para el encuentro con su propio destino.

La teología es un fenómeno individual que se lleva en la cabeza como el pensamiento lógico para el conocimiento de Dios por la razón y las religiones son un fenómeno de masas y de creencias míticas de las comunidades que se llevan en el corazón como sentimientos afectivos y emocionales para hacernos creer en la existencia de sus dioses por la fe.

“La razón nos vuelve humildes porque nos enseña que no podemos demostrar la verdad de lo que creemos y la fe nos vuelve orgullosos porque nos hace creer que lo que creemos es verdad”.

“La fe es creer en algo que puede ser verdadero o falso, por ser un acto de confianza hacia lo desconocido”.

“La razón nos vuelve humildes porque nos enseña que no podemos demostrar la verdad de lo que creemos y la fe nos vuelve orgullosos porque nos hace creer que lo que creemos es verdad”.

“El fenómeno religioso existe”. La razón de su existencia es simple. El hombre es consciente de la relatividad de su vida y toma una posición que se traduce en una creencia y una practica, que en el fondo es similar en todas las religiones, lo que las une más que las separa.

Las religiones no son verdaderas o falsas, sino modelos más o menos útiles que nos permiten aproximarnos a la realidad divina, y es así, porque la verdad divina, de lo que es Dios en sí mismo, nunca será conocida.

Nos interesan las religiones por sus cultos, ritos, ceremonias, pero no entramos a considerar su verdad o falsedad, ni sus fundamentos teológicos, ni su organización, ni su patrimonio fruto del tradicional y gran negocio de la fe, ni la vida de sus ministros, sino el sentimiento y la sensación que produce la presencia y alabanza a sus dioses para que nos brinden su protección divina.

Presentación

"La existencia divina de Dios es el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, simbolizado por la letra griega Sigma (Σ), que es la verdadera imagen de Dios, que es el Dios Superior, Dios de dioses y Padre Eterno de los dioses de todas las religiones en el mundo. Por lo cual en todos los libros religiosos sagradamente esta oculto el nombre de Edas Dei, aunque no lo veamos. Por eso para su alabanza la podemos hacer en cualquiera de los libros sagrados de todas y cada una de las religiones en el mundo, haciendo alusión a Edas Dei donde aparezca el nombre de cada dios. Así, en la Biblia la alabanza a Edas Dei se hace reemplazando el nombre de su hijo Jesús, de Yahvé o Jehová Dios o el Señor, por el de Edas Dei".

1.- EL PODER DEL CULTO EDISTA
La Congregación Religiosa Universal (C.R.U.), da la bienvenida a todas las personas reunidas en el templo Heyoan, para celebrar la ceremonia del Culto Edista, que es el culto al Panteón Edista de los Dioses.

El Culto Edista es el conjunto de prácticas rituales que nos permiten entrar en lo divino para encontrarnos con el Dios Superior Edas Dei, que es el mismo dios de todas y cada una de las religiones en el mundo.

El Poder del CultoEdista radica en que no es el culto a una sola divinidad en particular, sino que es un culto plural a las divinidades de oriente y occidente, que se manifiesta por la forma en que manejemos las Creencias y Sentimientos de la Fe Edista, para aumentar nuestra poder espiritual, alcanzando los estados de Conciencia Etica necesarios que permiten controlar y dirigir nuestra conducta, para obtener el máximo aprovechamiento de nuestra Energía Humana Disponible.

2.- CREENCIAS Y SENTIMIENTOS DE LA FE EDISTA
Para celebrar a cabalidad el Culto Edista, debemos saber, entender y comprender perfectamente el significado de las palabras hierofanía, numen y numina, que resumen todo un acontecer en la historia de las religiones.

2.1- HIEROFANIA
Hierofanía, es todo lo que se muestra como sagrado en el mundo. A partir de esta realidad nos interesan las creencias y sentimientos del homus religiousus; el hombre religioso que venera lo sagrado y que le da “peso” a cada una de las diferentes religiones.

La hierofanía hace reminiscencia al in ilo tempore; al tiempo arcaico y sagrado de la cosmogonía; la creación del mundo por protagonismo divino ab intio; al comienzo, al origen de la creación cuando la dimensión divina por el axis mundi; el eje del mundo, lo partió en dos; el mundo visible y el mundo invisible, el natural y el sobrenatural, el material y el espiritual, la tierra y el cielo.

La hierofanía nos lleva al imitatio dei; que es llegar a ser verdadero hombre en el imago mundi; el mundo real, imitando y conformándonos de acuerdo a las enseñanzas de los dioses, lo que nos sitúa ante el incipit vita nova; que es iniciar la vida de nuevo experimentando un nuevo conocimiento de lo divino que abarque toda la hierofanía.

Numina es la palabra que se desprenden de la hierofanía, y numen va más allá, se refiere a lo numinoso.

2.2.- NUMEN
Lo numinoso, es el grado mayor de religiosidad que lo sagrado, más allá de lo racional, lo santo, más que “enseñado” debe ser “evocado”, es lo que está ante la Majestad absolutamente no aproximable, propiamente no es definible su significado, sino solo experimentable como un “Mysterium Tremendum et Fascinans”, lo “totalmente otro”. Es el sentimiento humano de lo que esta más allá de la esfera de lo usual, de lo inteligible y de lo familiar. y llena la mente de confusa maravilla y admiración. Es un “A priori” del espíritu humano, es lo similar a los principios universales del conocimiento o los preceptos generales de la Ley Natural.

Numen, es Dios singular, es voluntad y poder divino, es lo que va más allá de lo sagrado, es el Principio Único Absoluto cuya comprensión escapa a la inteligencia humana, es la única realidad divina última que es inefable, no tiene nombre, es Dios en sí mismo, es la imagen abstracta del Ser Inmaterial Absoluto.

Numen, es el verdadero creador de todo lo existente que siempre ha existido en todas las religiones en forma explícita o implícita, es el Dios verdadero porque es el mismo y uno solo para todas las religiones, es el dios de la razón y el conocimiento, es el dios que nos revela su existencia por la obra de la creación del mundo y su orden, pero nos esconde y no nos deja conocer su naturaleza divina, su esencia, y no hay nadie en este mundo que pueda decirnos realmente como es él, solo se conoce a la hora final de la existencia individual en esta vida cuando el misterio de la muerte es revelado a cada uno.

2.3.- NUMINA
Numina, son los dioses que forman la parte vital de la hierofanía, a los que les rendimos culto sin hacer consideraciones ni preguntarnos sobre su verdad o falsedad, lo cual es secundario e innecesario. Son los dioses del sentimiento que imita y trata de comprender al numen, es la aproximación a lo divino, es darle nombre, es la necesidad de un ser celeste comparable con el humano.

Numina, es la pluralidad del numen, son los dioses naturales, analógicos y concretos, que como seres personales cada religión ha condicionado históricamente de acuerdo a la imagen, semejanza y entorno humano, son los dioses, diosas, semidioses, hijos de una mortal y un divino, héroes, animales y plantas y aún objetos mitificados de la hierofanía.

Numina, es un intento que la gente hace por comprender el numen, por llegar a él, son los dioses de la fe, la creencia y el sentimiento, son los dioses adornados a nuestro gusto, que nos son útiles porque están a nuestro alcance mundano, que por tradición guardamos en nosotros mismos, que nos acompañan cotidianamente para aliviar nuestras penas, recibir sus enseñanzas, encontrar consuelo y ayuda en nuestras necesidades, son las deidades de las procesiones pueblerinas.

Numina no puede existir sin numen, pero, numen existe independiente de numina. En virtud del Mensaje Divino contenido en el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario, numen y numina se unen y fusionan en un solo Dios Superior llamado Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei; que es Padre Eterno, simbolizado por la letra griega sigma: Σ. La Actividad Sigma es la esencia y acción divinas, es la naturaleza de Dios que no podemos conocer, que es inefable y no tiene nombre.

Edas Dei se desdobla en dos realidades: como Ser Impersonal, que por ser Principio Único Absoluto no se compara con nada ni con nadie, y como Ser Personal, que creo el mundo y su orden y esta excepto de cualquier acción psíquica, la cual une el cuerpo con el espíritu en el ser humano y no puede existir en Dios que es Ser Inmaterial Absoluto. Estas dos realidades corresponden respectivamente al numen y numina.

Edas Dei es numen y numina, es el Dios Superior, del cual todos los dioses son su representación y es el Dios Padre Eterno de todos ellos. El Culto Edistaes el culto único, integral y libre a Edas Dei, conjuntamente con el culto a los dioses de las religiones orientales y occidentales, como un solo culto a Dios.

2.4.- UNIDAD E IGUALDAD DE LAS DIVINIDADES
El lema del Culto Edista es “Todos para uno, y uno para todos”. El culto a todos los dioses es el culto a Edas Dei,y el culto a Edas Dei es el culto a todos y cada uno de los dioses, lo que significa que como miembros de la Congregación Religiosa Universal: C.R.U., aceptamos la idea de un común denominador de Dios como Edas Dei.

La unificación de los dioses nos permite comprender que somos de naturaleza búdica, que significa que hay en nosotros grandes verdades que no conocemos, que intervienen en nuestro destino, que al ser iluminados seremos conscientes de esas realidades y las controlaremos, que no hay nada fijo y todo cambia en todo momento, que Brahma como creador esta siempre presente en todas partes y el Dharma y Karma rigen nuestros actos, que buscamos el Tao como el camino de la verdad, la sabiduría y el conocimiento de si mismos, que el Sintoísmo nos enseña la virtud de la tolerancia religiosa y del culto a los muertos y el Budismo Zen nos enseña que el éxito esta en la meditación y la acción, que Jehová nos exige que guardemos sus “mandamientos” y Jesús hijo de Edas Dei, nos llama para que “nos amemos los unos a los otros” y como creyentes de Alá aprendemos lo que significa la “sumisión” a Dios.

2.5.- LA MISION DEL CULTO EDISTA
La misión del Culto Edista es la pax deurum, la paz de los dioses y entre los dioses, como un pacto de unión con los fieles de cada religión para fortificar su presencia y alianza, para que exista la paz entre todos ellos y a través del dialogo, reconciliación, unión y cooperación entre todas las religiones exista la paz espiritual como condición de la paz mundial.

Para el cumplimiento de su misión en la Tierra para bien de la humanidad, se requiere el diezmo que los fieles de la Congregación Religiosa Universal puedan dar, ya que ésta es una organización suprareligiosa sin animo de lucro en medio de una sociedad donde la propiedad esta concentrada. Agradecemos toda la colaboración y ayuda que nos puedan prestar.

3. RITUAL DE LA PLEGARIA A EDAS DEI
Nos reunimos en el templo Heyoan para dar nuestro testimonio de fe al ESPIRITU DIVINO DE LA ACTIVIDAD SIGMA: EDAS DEI, como poder invisible siendo el Dios Superior y Padre Celestial de todos los dioses.

La realización del ritual a Edas Dei conjuntamente con la alabanza a los dioses, significa el dominio de las fuerzas ocultas y misteriosas de la naturaleza que no conocemos, para regularlas y controlarlas, para unir el mundo invisible con el mundo visible y con el mundo de cada uno de nosotros.

3.1.- RITUAL DEL LIBRO
Como acto de honor levantamos nuestra mano como el saludo a la presencia del libro de carácter sagrado denominado Iluminación Divina en la Era de Acuario, que contiene la doctrina en que se fundamenta el Culto Edista.

Como acto de gracia divina, damos lectura a la oración que encontramos en la página inicial del mencionado libro.

ILUMINACION DIVINA EN LA NUEVA ERA
En el centro del mundo y en cada uno de nosotros existe un lugar sagrado llamado Heyoan, que es el templo al que acudimos para el encuentro con los dioses que descienden del cielo para oír nuestras suplicas. Allí en un tiempo sagrado trascendemos al origen del mundo como acto de creación, para recibir de los dioses sus enseñanzas y la iluminación divina.

Los dioses son solo los rostros diferentes de una misma divinidad, que nos revela el secreto de la curación de todos nuestros males, al considerar que existe un Demon que los provoca y que se va cuando elevamos nuestra plegaria de fe a esa divinidad y nos sacrificamos muriendo para trascender a la época de la creación, para renacer de nuevo a una vida ya purificada y sana.

Si nos entregamos en forma personal con fe y devoción a esa misma divinidad venerándola y nuestras plegarias satisfacen a los dioses de las diferentes creencias religiosas, recibiremos la iluminación divina, que significa el poder espiritual que nos permite desarrollar los dones misteriosos de la naturaleza y las fuerzas ocultas y latentes que hay en cada uno de nosotros, dando respuesta a nuestras angustias, preocupaciones y necesidades, satisfacción a nuestro deseo de pertenencia y sentido de la vida, realización de nuestro proyecto de vida, vivencia de estados de conciencia para el máximo aprovechamiento de nuestras energías que determinan la suerte de cada uno, el éxito en la vida y la salvación eterna en el más allá.


3.2.- VENERACION DEL PANTEON EDISTA
Con devoción rendimos Culto al Panteón Edista de los Dioses, venerando la imagen de la Iluminación Divina en la Era de Acuario, donde encontramos los siguientes elementos: Sobre la franja verde que representa al Mensaje Divino descansa el símbolo sagrado Sigma: (Σ), que representa a Edas Dei, numen et numina, la imagen del mundo como la obra de su creación, los símbolos de las religiones sapienciales de Oriente y bíblicas y proféticas de Occidente, situadas a cada lado del mundo, la figura humana en blanco que representa a la criatura que ha alcanzado la iluminación divina, el gran poder de la pirámide de las energías humanas situada a los pies del iluminado, la cual descansa sobre cinco puntos que forman dos triángulos que representan la armonía de los dos principios opuestos que gobiernan el mundo desde el momento de su creación.

3.3.- RITUAL DE LA LECTURA DEL MENSAJE DIVINO Lectura del Mensaje Divino
Invocamos el Mensaje Divino contenido en las páginas del libro Iluminación Divina en la Era de Acuario, que tiene su origen en Dios mismo, que para la Nueva Era Dios se manifiesta y nos dice:

¡Yo soy el principio único absoluto y no hay nombre para la esencia y actividad misma de mi ser espiritual y solo lo hay para mi existencia por mi única acción que creó el mundo y su orden¡

Del Mensaje Divino se desprende el principio teológico que establece que: ¡Sabemos que existe Dios, pero no sabemos cómo es Dios realmente!

El Mensaje Divino representa una nueva forma de conocimiento de Dios, una revolución teológica y un movimiento de liberación espiritual que tanto anhela la humanidad.

3.4.- RITUAL DE LA CONSAGRACION
En el templo Heyoan recibimos nuestra consagración como “edistas”, aceptando nuestro compromiso de someternos y obedecer el mandato del Mensaje Divino, su doctrina y su culto.

Por lo tanto levantados de pie hacemos nuestro voto de “lealtad y fidelidad” al Mensaje Edista, prometiendo cumplir el mandamiento consignado en la página del libro Iluminación Divina en la Era De Acuario, que reza así:

Difundid y enseñad el Mensaje a todos los humanos, para que la verdad ilumine la mente y la esperanza renazca en todos los corazones.

Entonces, habréis cumplido la misión del Mensaje Divino en la Tierra aún a costa de vuestras vidas, sucederá lo que debe suceder, la lucha emprendida con el sacrificio de vuestras vidas despertará las fuerzas que desean levantarse, para sacudir el yugo que las ha mantenido aprisionadas en el letargo del sueño milenario durante la era de Piscis. Ahora os espera inexorablemente la gratificación infinita en el seno del Altísimo en el más allá.

3.5.- RITUAL DE PREDICACION EDISTA
Se efectúa el sermón sobre apartes de libro sagrado Iluminación Divina en la Era de Acuario, que se consideren pertinentes, oportunos y de importancia.

3.6.- CEREMONIA DE AFIRMACION DE FE Y DEVOCION A EDAS DEI

Homenaje a Edas Dei
Realizamos el acto de “fe, adoración y entrega personal a Edas Dei”, con esta oración:

CREDO EDISTA
Creo que la verdadera Palabra de Dios es el Mensaje Divino contenido en el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Creo que la Actividad Sigma: AS es la esencia y acción propia de Dios, que no podemos conocer, pero si su existencia, que es el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, simbolizado por la letra griega Sigma (Σ), que es el verdadero Dios creador del cielo y la tierra. Creo que todos los dioses son la representación de un solo Dios: Edas Dei, que está presente en todas las religiones aunque no se nombre y en toda oración a Dios aunque no se mencione, que existe implícito, inscrito y escrito en todos los libros sagrados aunque no lo veamos. Creo comunicarme directa y personalmente con Dios por medio del “Culto al Panteón Edista de los Dioses”, que es el culto a Edas Dei, conjuntamente con el culto a los dioses de todas y cada una de las religiones en el mundo. Creo en la existencia de un dios común en todas las religiones que las hace converger en la "Congregación Religiosa Universal: C.R.U.", a la cual pertenecen todas ellas implícita y espiritualmente. Creo en el poder de la iluminación divina, el perdón de los pecados y la salvación eterna. Amén.

7. RITUAL DE PLEGARIA A LOS DIOSES
Realizamos el ceremonial de alabanza a los dioses de Oriente y Occidente como parte fundamental del Culto Edista, aprendiendo de ellos sus enseñanzas e implorando su protección divina.

De la plegaria de cada religión tómanos en forma breve y resumida sus principales apartes, interpretándolos y meditando sobre ellos, dejando plenamente establecidos el numen y numina de cada confesión religiosa, aprendiendo y enseñando que ellos son las distintas formas como Edas Dei ) se manifiesta en el mundo religioso.

4.1.- PLEGARIA HINDUISTA
Ante el principio del Dharma y la Ley del Karma, efectuamos la plegaria hinduista como un acto de contrición, realizando la “autocritica” a nuestros actos que purifica nuestro espíritu. Igualmente “renacemos a la vida” por la “reencarnación positiva”, que es nacer de nuevo a la vida que lleva a descubrirnos a si mismos, al conocimiento de hasta donde se lleva una vida innecesaria.

Evocamos el Hinduismo, que es la religión de la India, cuna de todas la religiones, considerando sus escritos sagrados de los Vedas y Upanishads, venerando a Brahman y las divinidades de la Trimurti, o Triple Forma del ser divino en el Hinduismo; Brahma, encarna la creación; Vishnú, la conservación, la protección del hombre; Siva, que es emblema, símbolo y representación de la naturaleza, de destrucción y regeneración, eterna, simultanea y fatal, y las principales reencarnaciones o avatares de Visnú; Rama y Krisna, siendo todas estas divinidades una sola: Edas Dei.

La base de todo el Hinduismo, es la idea que todas las cosas y eventos que nos rodean no son sino diferentes manifestaciones de la misma realidad última. Esta realidad, llamada Brahma, es el concepto cohesionador que le da carácter de unidad al Hinduismo, a pesar de variados dioses.

Brahman, es numen, la realidad cúspide, final, se extiende como “alma” o esencia interior de todas las cosas. Es infinita y más allá de cualquier concepto; no puede ser comprendida por el intelecto ni puede ser adecuadamente descrita con palabras: “Brahman, sin comienzo, supremo, más allá de lo que es y más allá de lo que no es” – “Incomprensible es aquella Alma Suprema, ilimitada no nacida, no puede racionalizarse, impensable”.

En el Hinduismo numina, es lo que la gente quiere hablar sobre la realidad de Brahman y los sabios hindúes con su característico gusto al mito se han imaginado Brahma como divino. A los diversos aspectos de lo Divino se les han dado distintos nombres de variados dioses venerados por los hindúes, pero las escrituras dejan muy en claro que no son más que reflejos de una única realidad última.

Entre las enseñanzas del Hinduismo que son múltiples y muy variadas, se destacan el Principio del Dharma y la Ley del Karma, que es la ley de causa a efecto.

La fe en Dharma reúne varios sentidos, alude al orden en el universo, a la coherencia que anima a todas las cosas, tanto la ley natural como la que regula las relaciones entre los hombres. El Principio del Dharma existe desde siempre y subsistirá eternamente. Detrás de la numina, de la multiplicidad de dioses y de cultos, no se ve nada más que el Dharma, manifestando su presencia en todas las formas posibles, que denunia la existencia del numen; Brahman.

A nivel cósmico, la mitología hindú nos enseña que en una etapa de la obra teatral divina, hay un autosacrificio de Dios; Brahma que actuando con su poder creador divino llamado maya, se transformo en el mundo que, al final nuevamente se transforma en Brahma.

La naturaleza cambia constantemente porque maya es transformación continua. El universo es un huevo cósmico dividido en dos mitades opuestas, arriba y abajo, verdad y castigo, sometido a la evolución e involución, se reabsorbe el Brahma hasta que surge un nuevo huevo cósmico. Es sorprendente este pensamiento hindú con la teoría científica de la Gran Explosión, de un universo en expansión y contracción y su paralelo con los estados de materia y antimateria. La Ley del Karma es la concepción holistica del universo en la física moderna, es la acción total del mundo, donde todo está conectado con todo el resto, es el Karma, que es la fuerza de la creación que determina las formas de todo lo existente.

A nivel humano, en el hinduismo entendemos la vida como un ciclo que se repite a si mismo en el cual la historia humana tiene poca importancia. La noción de sansara; la vida como un flujo ininterrumpido, concibe la existencia individual como una etapa en una serie de inmemorables reencarnaciones. La Ley del Karma es el principio según el cual la existencia presente de cada ser esta determinada por las existencias anteriores, por las acciones buenas o malas en ellas.

Lo importante en la vida es saber lo que hay que hacer para liberar el atman, el Yo aprisionado, para que pueda escapar del sansara y alcanzar el bienestar espiritual llamado Nirvana, en que terminan las reencarnaciones y desaparece el dolor unido al sansara. La vía del ritual, las buenas acciones, el ascetismo que reduce al mínimo la vida material, el sentimiento, devoción y comunicación intima con la divinidad, la vía del conocimiento, el experimentar completa y personalmente que todo, incluyéndose uno mismo, es Brahma, son entre otros los medios que pueden llegar a eliminar el Karma o principio activo que origina las reencarnaciones.

Del libro Mahabarata del Hinduismo, aprendemos el concepto del “amor al prójimo”, así, a una pregunta Krishna responde: “Sabe que el Dharma, cuya esencia es compasión para todos los seres, es mi hijo primogénito”. Una estancia del Bhagavad Gita dice: Cuando se destruyen las leyes de la familia; Janardana, entonces ciertamente comienza para los hombres el morar en el infierno. Un comentario dice: “Los que son muy pecaminosos en su vida terrestre tienen que experimentar diferentes clases de castigos en planetas infernales. Este castigo no es eterno”.

Las apreciaciones del Hinduismo sobre el comportamiento humano, aplicadas a una sola vida, no son ajenas a las leyes que relacionan estimulo y respuesta en la corriente psicológica científica del Conductismo. Debemos tener en cuenta el dharma como precepto a seguir, deber a cumplir y responsabilidad ante la vida, y el karma como efecto de nuestras acciones. Dharma y Karma significan que nuestros actos nos siguen y no podemos eludir nuestra responsabilidad ante ellos.

Elevemos nuestra plegaria a todas las divinidades del Hinduismo, como manifestaciones de una misma realidad divina; Edas Dei, para que cada día se nos haga distinto por la bhakti o efusión del sentimiento del amor y evocando los mantras para que nos den su protección.

4.2.- PLEGARIA BUDISTA
Ante nuestra naturaleza búdica, elevamos nuestra plegaria budista para lograr ser iluminados y conocer las grandes verdades y realidades guardadas en nuestro inconsciente, que no conocemos y que sin embargo manejan nuestras vidas.

En el Budismo rendimos culto a la figura de Buda, como el ser que halló la senda a la iluminación para sí y la enseño a sus seguidores, adoptando lo que llamo la Vía Intermedia, un derrotero en que evitaba los extremos de los estilos de vida para alcanzar la última meta; el Nirvana, el estado de paz e iluminación perfectas, libre de los deseos y el sufrimiento, que vino al mundo a predicar, revivificar y enseñar la nueva verdad; el dharma del amarse los unos a los otros.

El budismo acepta la trasmigración, es decir muertes sucesivas para renacer incontable número de veces hasta alcanzar el Nirvana, cuando se ha renunciado a todo deseo de vivir.

En la ley de la causalidad para el Budismo, la causa y el efecto no es divisible, el creador no se puede separar de su creación como sucede en casi todas las religiones, y su enseñanza fundamental es la existencia de la naturaleza búdica llamada Ku, que es la que posibilita el cambio y establece que nada sea fijo como esencia de toda la existencia.

A nivel cósmico, la naturaleza búdica es la condición esencial de todo el universo, donde nada es fijo y todo cambia, apreciación que coincide con las concepciones cuántica-relativistas de la física moderna. A nivel humano, revela la naturaleza real de nosotros mismos que coincide con los planteamientos del psicoanálisis en la psicología moderna.

Budismo es creer en la naturaleza búdica, es comprenderla, practicarla como “hecho Ku” a fin de poderla ver claramente y por último fusionarla con nuestra vida cotidiana.

El budismo nos enseña el camino a la bondad y la salvación sin un dios personal; el conocimiento más elevado sin una “revelación”, la posibilidad de redención sin un redentor que la sustituya, una salvación en la cual cada uno es su propio salvador.

La mente que crece, puede con la misma facilidad asimilar la idea de un universo dirigido por una Ley inmutable como asimilar el concepto de un Personaje distante que quizás nunca vea, que mora quién sabe dónde, y que en algún tiempo creó de la nada un Universo que está lleno de enemistad, injusticia, desigualdad de oportunidades, sufrimientos y contiendas interminables.

El tema fundamental de la predicación de Buda es el sufrimiento y la búsqueda de la verdad, como el planteamiento fuera de cual es inoperante cualquier vía de salvación. Del Sermón de Benares de Buda, aprendemos las cuatro nobles verdades del budismo, que son: 1. Toda existencia es sufrimiento; 2. El sufrimiento surge del deseo o anhelo; 3. La cesación de los deseos significa el fin del sufrimiento; 4. La cesación de los deseos se logra siguiendo la verdad de los ocho senderos: a) Justa comprensión, b) Justas aspiraciones, c) La palabra justa, d) La justa conducta, e) La justa manera de vivir, f) Los verdaderos esfuerzos, g) La verdadera disciplina de sí mismo, h) La adquisición de la verdadera felicidad.

No olvidemos las palabras de Buda a sus discípulos en el lecho de muerte “Busquen salvación sólo en la verdad; no acudas por ayuda a nadie aparte de ti mismo”. Por eso, según el Buda la iluminación no proviene de Dios, sino del esfuerzo personal por desarrollar el modo de pensar recto y las buenas obras. También dijo: “Cuando haya muerto, no creas que os he abandonado; seguiré estando entre vosotros”.

Recordemos lo que nos enseña el Budismo, que por sí mismo se llega al conocimiento y no por revelación, que debemos practicar la caridad y el amor universal y que por la liberación espiritual se llega a la supresión del sufrimiento. En pocas palabras, promete la liberación para todo aquel que este dispuesto a seguir el camino del Buda. Lograr el estado de perfección es alcanzar el estado de buda. Nuestro ideal es llegar a ser bodhisatvas; seres que han perseguido por sí mismos la iluminación, han llegado a ser objetos a los que los budistas devotos ofrecen oraciones, ofrendas y devoción.

No hay dios superior ni creador en el Budismo, y lo que perseguimos con la meditación y recogimiento interior no es vincularse con un dios, sino algo difícil definir: una iluminación íntima, un éxtasis autosatisfactorio. Como budistas no intentamos establecer nexos con las divinidades, sino alcanzar un estado psicológico de paz inalterable, en teoría el budismo no aboga por creer en Dios ni en un creador.

Correlativo de esto es el hecho de que no existen los conceptos de culpa, arrepentimiento o perdón, ni distinciones como las que el pensamiento occidental efectúa entre conciencia y materia, objeto y sujeto, alma y divinidad.

La salvación se relaciona con el Nirvana. Quien lo alcance puede tener la certeza de escapar al círculo indefinido y apabullante de las reencarnaciones. Pero hay algo más inmediato, y es el estado de paz y liberación que acompaña al Nirvana, consistente en el complacido desprendimiento de toda necesidad humana.

Otra cosa para señalar es que a su manera y en su ámbito, el budismo pone la esperanza de redención un poco más cerca de los hombres.

Rendimos culto al Personaje implícito en la naturaleza búdica, que es numen, y veneramos a Buda que es numina, como el prototipo de la imagen natural y concreta de lo divino y síntesis de lo humano, un dios en todo el sentido de la palabra. El Personaje de la naturaleza búdica y Buda son la representación de Edas Dei.

4.3.- PLEGARIA TAOISTA
Al efectuar la plegaria Taoísta, nos damos cuenta que necesitamos de nuestra “autorrealización personal”, que es la búsqueda del Tao, camino de la verdad, del conocimiento, de lo que la persona lleva dentro de si misma, lo que puede ser y lo que tiene que ser.

Evocamos al Taoísmo que es elemento central del pensamiento religioso de la China, considerando sus escritos sagrados; el Tao-te-king y el Chuang-tzu. La palabra misma Tao significa por extensión “método, principio o doctrina”, el Tao es sinónimo de “el camino; la senda que se debe seguir”. En el taoísmo desde el punto de vista místico, el camino a seguir es la inacción, la quietud y la pasividad y su objetivo es buscar el Tao, dejar atrás el mundo y entrar en unión con la naturaleza.

En el Taoísmo el Tao es el Ser Supremo y su trascendencia tiene dos estadios; sin nombre es numen y es imperceptible, incomprensible e inefable, que vive en la calma de su solitario y silencioso reposo, y en el segundo adquiere nombre al producir los seres. “Con nombre, es numina y es Madre de todos los seres”. El Tao tiene, pues, dos estadios: el trascendente y solitario en su esencia y el inmanente en los seres dimanados de él por su poder y virtud; el te. En este segundo estadio; numina, hay polinomía de lo divino, puede recibir tantos nombres distintos cuantos seres concretos deriven de él.

El Taoísmo nos enseña que el verdadero Tao no puede definirse, porque el último y más recóndito misterio de la naturaleza—el misterio de la creación y de la vida- no es algo que puede encerrarse en una palabra o en un nombre. El Tao es la última fuente de todas las cosas, el filosofo Lao-sé afirma: “yo no sé de quien es hijo en realidad este Tao, una imagen de algo que existía ya antes de Dios”. Sea lo que fuere, el caso es que todas las cosas recibieron por medio de Tao la vida y la forma. “Antes de que hubiera cielo y tierra, existía ya algo de nebuloso, silencioso, encerrado en sí mismo. en sí mismo invariable, circulando eternamente, digno de ser la madre de todas las cosas”.

El Taoísmo nos enseña que lo existente se debe a la acción reciproca de dos principios; el Yin y Yang, los cuales luchan entre sí constantemente y en el fondo coinciden porque su armonía es el Tao.

A nivel cósmico, cuando se aplica al mundo material, el Tao es una manifestación de la armonía y orden cósmico. Es una cierta clase de voluntad o legislación divina que existe en el universo y lo regula. El Tao es el “camino de la naturaleza”, “ley de la vida” o “ley universal”. Desde el principio del tiempo, cuando Tai-dji, la “magnitud primitiva” o la “unidad originaria” del cosmos empezó a escindirse en los dos elementos distintos, Yang y Yin, el Tao, que se extiende más allá del mundo visible y del mundo invisible, actuaba como factor integrante. Incluso el cielo obra por medio del Tao; los dioses actúan siempre de conformidad con este “Camino”. Esta concepción del mundo nos recuerda la Gran Explosión, que dio origen al universo y cómo en la naturaleza intima de la materia los cambios y las estructuras se mantienen a través de fuerzas positivas y negativas, ante la dinámica de los campos, que actúan como el Tao de la naturaleza.

A nivel humano, el concepto del Tao aplicado a los asuntos humanos indica que hay una manera natural y correcta de hacerlo todo, lo que le da a cada cosa su lugar y a toda persona su función, conocimiento que en oposición a los dominios de la afectividad, los identifica con las concepciones propias de la rama de la psicología moderna del cognitivismo. Aplicado a los gobernantes exige ritos y sacrificios para que haya paz y prosperidad en la nación.

El autor del Tao-te king desarrolla la tesis de que el misterio de la vida reside en el conocimiento del Tao. Cuando el hombre alcance su fin—la armonía con el Tao --, entonces obtendrá la paz y la iluminación. Pero la concordia entre el cielo y la tierra sólo se produce cuando el Tao puede seguir su curso natural. Desgraciadamente, el hombre tiende a seguir obstinadamente el camino que conduce a sus propios fines. En el momento en que interviene, sin que se le llame, en el curso de la naturaleza, perturba el ritmo del Tao y siembra la confusión en el orden del universo. De esta obstinación y este espíritu de independencia manan todos los males que afligen a la humanidad, que sólo podrán ser superados si nos sometemos a la voluntad del Tao y nos convertimos en instrumentos de su ley eterna.

De el Tao-te king han impresionado profundamente que: “El que lleva en sí el tesoro de la virtud de Tao es como un niño pequeño. No será picado por insectos venenosos, ni atacado por animales salvajes o aves de rapiña”. Y: “El que alcanza el Tao es eterno. Jamás perecerá, aun cuando su cuerpo se descompusiera”.

“Deja que todas las cosas sigan su curso natural, y no te inmiscuyas en él. Todo el que se opone al Tao pronto sucumbe”. Cierto que el Tao obra lentamente, pero no por ello se volverá arrogante el sabio, ya que “aunque el cielo no lucha, siempre acaba venciendo”.

Rindamos culto al Taoísmo, buscando con devoción encontrar el Tao en todas nuestras acciones, que es el actuar con conocimiento de causa, que es numen, que es la autentica manifestación de Edas Dei.

4.4.- PLEGARIA AL BUDISMO ZEN (DIOSES NIPONES)
La plegaria al Budismo Zen es un homenaje al Pensamiento Religioso Nipón, significa que el éxito en la vida va más allá de la ciencia y la tecnología, que esta en el “teocentrismo y el pluralismo religioso” del sintoísmo, en el poder de la meditación y la acción del Budismo Zen. Es saber que cada uno es su propio maestro en la búsqueda de Dios y sin intermediarios lo encuentra.

Rendimos culto al Pensamiento Religioso del Japón, país que ha sabido asimilar el pensamiento religioso oriental, tomando elementos del hinduismo, budismo, confusionismo, taoísmo, integrados y combinados en diferente grado, que sin fusionarse forman el Budismo Zen, y junto con el Sintoísmo y el culto a los antepasados son las religiones del Japón. Esto es posible porque primero existió el Sintoísmo que tiene su origen en los mitos de los pueblos tribales del antiguo Japón, que no considera que sus creencias y prácticas religiosas sean un obstáculo para practicar otras religiones. En muchas casas del Japón se puede ver conjuntamente una ofrenda sintoísta para los antepasados, una estatua budista y un crucifijo católico reunidos en una sola habitación, donde se rinde culto ante un pequeño altar.

En realidad, muchos templos budistas contienen dentro de su terreno un templo sintoísta o están muy cerca de uno. Los japoneses hacen uso de los rituales de una u otra religión en las ocasiones señaladas de su vida; así por ejemplo, el matrimonió suele ser una ceremonia sintoísta mientras que los funerales suelen ser budistas. En la vida diaria, la práctica de los fieles, tanto del zen como del sintoísmo, es la de ser puros de corazón y aceptar la naturaleza cambiante de todas las cosas.

La estatua del Gran Buda se hizo en cobre revestido de oro, y se hizo así para demostrar cómo se unió el budismo al sintoísmo y lo completo, ya que el cobre representa al sintoísmo y el oro la misma religión.

No existen libros sagrados ni escrituras en el Sintoísmo, es una religión antigua mezcla de naturaleza politeísta y adoración de antepasados, que se conoce con el término chino Sinto y japonés Kami-No-Machi, que significan “camino de los dioses”. En las deidades de su numina, cada una tiene una posición dentro de la jerarquía del poder, luego esta Sosanoo, dios del océano, del amor y del desorden, Kishipoten, diosa que encarna la belleza y la armonía, hasta su culminación con la deidad Amaterasu, diosa del sol y del mundo viviente, cuyo nombre significa “Gran Espíritu que Ilumina los Cielos”.

El numen por parte del Sintoísmo es el Espíritu del dios Kami cuya naturaleza se manifiesta en todo lo que nos rodea y por parte del Budismo Zen es el Ser Divino implícito en la naturaleza búdica, ambos son la representación de Edas Dei.

El confusionismo tiene una influencia importante sobre las creencias sintoístas, que es un código ético que recalca, como una de sus más importantes reglas, lealtad hacia la familia, de la que el padre es la cabeza patriarcal.

El budismo esta dividido en varias escuelas que dan diferentes interpretaciones a Buda y sus enseñanzas, el Budismo Zen corresponde a la escuela Budista Mahayana; “Gran Vehículo” o “Gran Camino”, que debe su nombre a que recalca la enseñanza del Buda que “la verdad y el camino de la salvación es para todos, sea que uno viva en una cueva, un monasterio, o una casa. No es solo para los que abandonan el mundo”.

El concepto Mahayana básico es que el amor y la compasión del Buda son tan grandes que él no retendría de nadie la salvación. Enseña que la naturaleza búdica esta en todos nosotros, toda persona puede llegar a ser un Buda, un bodhisatva, un iluminado.

Entre las muchas sectas mahayanas esta el budismo Zen, se origina en China y Japón, recibió su nombre de la práctica de la meditación. Las palabras Chan (chino) y Zen (japonés) son variaciones de la palabra sánscrita dhyana, que significa “meditación”. El zen adopta la afirmación: “Mira dentro de tí, tú eres el Buda”, que dijo en una oportunidad el propio fundador del budismo, que mediante la fe búdica y la adecuada disciplina individual, cualquier hombre puede ser capaz de alcanzar la misma iluminación; satori, que conquisto Buda en su momento.

El budismo zen es beneficio espiritual obtenido mediante la meditación para ver “dentro de la naturaleza de uno mismo”, vaciando la mente para llenarse sin contaminación de una sustancia nueva: La conciencia inamovible de la unidad del universo, de una totalidad única donde el hombre, sin embargo, ocupa una parte, liberando el pensamiento para dirigirlo al perfeccionamiento humano.

El origen del nombre de este credo da su amplio significado de: “contemplación que conduce al más alto estadio de conciencia”, o “unión con la Verdad”. La iluminación no se transmite, pero se prepara a los hombres a conseguirla por sí mismos. La fórmula es abrirse al universo luego de hacer el Vacío interior y se podrá descubrir en cualquier momento los más grandes misterios y maravillas, y también alcanzar la Verdad.

Ahora viene la noción y experiencia importantísima Zen, la “compasión” o “amor al prójimo” que es la poseída por los iluminados, quienes como Buda podrían retirarse de la vida y gozar del Nirvana adquirido, pero prefieren ayudar a los hombres.

El practicante goza del beneficio espiritual que aporta el Zen, pues tiende a impregnar todos los órdenes de su existencia con sus principios. Muestra de ello es la cultura tradicional del Japón, basada en percepciones Zen que han sido conservadas y fortalecidas a través de los siglos. Valores como la naturalidad, la simplicidad, lo apreciable, y el manejo de la asimetría o de los vacíos invaden el arte, y hasta las artes marciales.

Se habla de muchos Budas, porque se cree que, a menudo, el espíritu de la sabiduría y la comprensión ha morado en un cuerpo humano, haciendo a su dueño acreedor de ese titulo reverencial. El budismo del Japón y de la China acepta a muchos budas, alguno de los cuales no ha nacido aún, distinto del propio Buda que impartió sus enseñanzas hace más de 25 siglos. El Gran Buda es Maitreya, a quien se supone otra encarnación del espíritu divino,La escuela budista de tierra pura, tiene como centro de su creencia la fe en el poder salvador del buda amida, quien prometió a sus seguidores que volverían a nacer en la tierra pura o el paraíso occidental, una tierra de gozo y deleite donde habitan dioses y humanos. Desde allí es fácil entrar en el Nirvana.

Finalmente, el Budismo Zen es un cuerpo de doctrina que instaura una nueva visión del mundo, su fórmula en síntesis es la suma de la iluminación o satori, más vacío en que la mente se pone en blanco y deja descansar a la razón, más el amor a la naturaleza, mas la armonía con el universo, y se trata de adquirir la sensación de paz y libertad característica del Nirvana.

Efectuamos rituales y la ceremonia de recibimiento de la bendición de los dioses nipones para nuestras actividades o acontecimientos específicos, y para que formen parte de nuestra vida diaria. No olvidemos las enseñanzas del pensamiento religioso nipón, que ha permitido con el sintoísmo el pluralismo religioso como acto de sabiduría y con el Budismo Zen conciliar contemplación y acción, que han contribuido espiritual y culturalmente a que el Japón alcance la cúspide de la capacidad tecnológica, que si asimila la concepción holística del Pensamiento Edista como ideología del edismo, es llamado a ser un país líder en el mundo espiritual.

4.5.- PLEGARIA JUDIA
“No profieras en vano el Nombre de Yahvé, tu Dios, porque Yahvé no juzga inocente a quien profiere su nombre en vano” (Éxodo, XIX, 19XX).

Evoquemos al Judaísmo como religión monoteísta del pueblo de Israel sin numina, donde hay un solo Dios, Yahvé que es numen, que reina por entero todo el universo y que lo ha creado de la nada por un acto exclusivo de su voluntad. Su dios exige de los hombres, que son sus criaturas suyas, una fidelidad absoluta a los mandamientos que les ha dado, afirmación atribuida al Patriarca Abraham, que vivió en el III milenio antes de nuestra era.

La confirmación del numen sin numina en el judaísmo, lo dice su oración más querida: Sema Israel “Escucha, Israel: Yahvé, nuestro Dios, es solamente uno”.

La Biblia Hebrea es el libro sagrado del Judaísmo, que se compone de 24 libros, que se distribuyen en tres conjuntos.

La Tora; que es la ley o el Pentateuco, con cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.

Los Nebiim; libros de los profetas mayores y menores.

Los Ketubim; son los escritos o Hagiógrafos; Escritos Santos, reúnen un variado conjunto de libros prácticos y sapienciales.

La Biblia Hebrea nos enseña que el pueblo de Israel a pesar de su dispersión, siguió siendo el mismo por la cohesión que le dio su religión, que le permitió perpetuar sus costumbres y su lengua.

El Judaísmo nos enseña que, la fidelidad a la ley es la virtud principal basada en el amor recíproco entre Dios y sus criaturas y se concreta en las tablas que recibió Moisés en el monte Sinaí, cuyo contenido debe tener validez hasta el fin de los tiempos, a estos mandamientos podemos añadir numerosas prescripciones para la vida cotidiana y la práctica religiosa queda codificada por sacramentos y celebraciones litúrgicas como la Pascua, el Año Nuevo, el Gran Perdón y las oraciones.

La enseñanza divina esta representada por la Torah, que es el término hebreo que significa doctrina. La interpretación de la ley mosaica, en sentido estricto se trata de los mandamientos recogidos en el Pentateuco, que son los cinco libros que forman el núcleo básico del Antiguo Testamento.

Consideremos el Talmud, que son los comentarios relativos a la Ley y los Profetas, a que se han ido haciendo a lo largo de los siglos.

Celebremos el Yom Kippur o gran perdón, como día de lamentación, dirigiéndonos hacia la Tora, y dando lectura a nivel cósmico, a algunos apartes del Génesis, y a nivel humano, a partes de sus demás libros.

Rendimos culto a Yahvé, a quien alabamos e imploramos nos proteja y nos ayude en todo momento, que como numen es y representa a Edas Dei.

4.6.- PLEGARIA CRISTIANA
“El que confesare delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre Celestial” (Mt, 10,32).

Evocamos las deidades de la religión cristiana, construida sobre las enseñanzas de Jesús, como la del “amor al prójimo” y “no quieras para otro, lo que no quieras para ti”, retomado de lo que siglos atrás enseño Confucio y que son un legado de la sabiduría china. También, lo expuesto por Jesús es semejante a la doctrina y moral de Buda. El numen es el Dios Padre y numina son su hijo Jesús, su madre Maria, el Espíritu Santo, los santos, los Ángeles, siendo todos ellos la representación de Edas Dei (Edas Dios).

El Nuevo Testamento es el libro sagrado del cristianismo escrito en lengua griega muchos años después de la existencia de Jesús, que contempla lo que la tradición en griego antiguo transmitió de lo que supuestamente él obro en su vida y de lo que se decía que él dijo, ya que él no dejo nada escrito, y lo que realmente él enseño y dijo en su idioma arameo nadie lo sabe.

En el Evangelio que es parte esencial del Nuevo Testamento, se considera a Jesús como el Mesías, hijo de un dios y una mortal llamada Maria, que fue crucificado y resucito entre los muertos y volverá al final de los tiempos a juzgar a los hombres, que mientras llega el reino futuro deja al Espíritu Santo como signo de unión de los creyentes que conforman la Iglesia. El Dios Padre Eterno, su hijo Jesús y el Espíritu Santo, forman la Trinidad Cristiana.

El cristianismo enseña lo que han de hacer los hombres para merecer la salvación. De la llamada revelación divina se desprende la norma que se debe seguir como cristianos y la liturgia que debemos aprender.

La significación de la muerte de Jesús se interpreta como la redención del hombre y su ética se fundamenta en el mandato de “Amarse los unos a los otros”, que implica una serie de deberes.

El código de las reglas cristianas supone una relación nueva entre el hombre y Dios, la criatura se vuelve a su Salvador y aguarda su retorno tras el juicio que hará de sus actos.

Jesús dejo a sus discípulos el mandato del amor fraterno y la Iglesia enseña el amor a Dios que es diferente del amor al prójimo y que no hay más fe que la vivida por el amor.

Oficiemos la ceremonia que rememora el sacrificio de la pasión, crucifixión y resurrección de Jesús. Veneremos al Dios Padre Eterno que es numen, a su hijo Jesús, a la Virgen Maria, a los santos, Ángeles y Arcángeles y al Espíritu Santo que son numina, siendo todos ellos la representación y manifestación de Edas Dei, a quien conjuntamente alabamos en esta ceremonia.

4.7.- PLEGARIA ISLAMICA
¡En nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso! Loemos a Dios, Señor del universo. El Clemente, el Misericordioso, Soberano el día del Juicio. A ti adoramos y a ti imploramos ayuda. Condúcenos por el recto camino. El camino de los que has colmado con tus favores, y no el de los que te han encolerizado, ni de los extraviados.

Invoquemos el Islam que es una religión universal monoteísta que se impone a todos los pueblos, influye en todos los ámbitos y que proclama la fe en un solo dios. Esta fundada en un libro que contiene la revelación, el Corán, y en la proclamación del profeta Mahoma. La otra fuente de doctrina es la Sunna que trata de la tradición concerniente al Profeta.

Alá es el único Dios y Mahoma su profeta. El Corán repite con insistencia que hay un solo Dios y que éste es Uno en si mismo. Esta unidad y unicidad sin composición, en la cual Dios se realiza, constituye la afirmación fundamental del Islam.

Alá es el Otro, no hay nada semejante a él. A nivel cósmico, es el creador de todo cuanto existe y no existe nada fuera de él. Ningún intermediario entre él y su obra: la permanencia de ésta se concibe como una creación renovada a cada instante y todo ser como dependiente de la sola orden de Dios.

No existe numina, el Corán enfrenta a quienes atribuyen asociados a Dios: es Autosuficiente, el único subsistente; esta presente en todas partes, lo ve todo y no hay salvación fuera de él. Su misterio es impenetrable.

La lucha en el camino de Dios, la Yihad, es el esfuerzo por defender a Dios, para morir y acceder a la felicidad eterna.

Alá, que en árabe significa “Dios”, es numen, es Edas Dei (Edas Dios). No hay numina en el Islam. La palabra árabe “islam”, que significa “sumisión” a Dios, nos enseña la actitud que se nos pide como creyentes sinceros en Alá, una actitud ilustrada por el ejemplo de Abraham, quien en la Meca, donde fundo la Ka´ba, piedra no labrada símbolo del Dios creador, formulo esta oración:

¡Señor, haz de nosotros creyentes sumisos, (musulmanes), y de nuestros descendientes una comunidad sometida a ti! (Corán II, 122).

Al invocar el Islam, guardemos sus preceptos; la profesión de fe, la oración, la limosna y la prohibición de tomar bebidas alcohólicas.

¡Oh Dios Alá, clemente y misericordioso, volvemos nuestra vista hacia la Meca y para purificarnos nos postramos con la frente al suelo, como adoración, reservado solo para dios, hacemos profesión de fe. “Confieso que no hay más dios que Alá, que es y representa a Edas Dei como numen, y confieso que Mahoma es el enviado de Dios”.

4.8. PLEGARIA PRECOLOMBINA
Al elevar la plegaria precolombina, iniciemos el gran “movimiento de liberación espiritual” que tanto anhela la humanidad, para despertar del sueño letárgico en que quedaron sumergidas sus civilizaciones, ante la imposición de un nuevo credo bajo la cruz y la espada del yugo español.

Evocamos las divinidades de las civilizaciones de los Mayas, Aztecas de México y de los Incas del Perú y de las demás divinidades de las civilizaciones precolombinas.

Rendimos culto a las divinidades de los mayas, Hunabs Ku “el único dios”, padre de los dioses; que es numen, Itzamná, señor del cielo, dios de los sacerdotes y autentico fundador de la civilización maya, Ixchel, compañera de Itzamná, dios madre, Chae, dios de la lluvia, que fue el más popular; Yum Kax, dios del maíz y Ah Puch, dios de la muerte, que son numina. Ellos nos enseñan la concepción dualista del mundo.

Rendimos culto a las divinidades del panteón azteca, a Ometeotl, dios de la dualidad y diversidad suprema sin imágenes, y las demás grandes divinidades que emanan de él, que es numen. A Quetzalcoat, Tezcatlipoca, y la de los primitivos aztecas, Huitzilopochtli, dios de la guerra, dios-sol y dios tribal de los primitivos aztecas. Tlaloc, dios de la lluvia y el trueno, principal divinidad de la vegetación, Chicomecoatl, diosa del maíz, Xipe Totec, dios de la vegetación primaveral y Tonanzin, diosa madre, que son numina.

Rendimos culto a las divinidades de los Incas, a Inti, dios del sol, que por mucho tiempo fue dios principal, y Navicocha, “el dios” por antonomasia, el ser supremo que es numen, que domina el panteón inca.

4.9.- INVOCACION A LOS ANTEPASADOS
¿Si somos cuerpo y espíritu y de los muertos existen sus espíritus, por qué no los podemos invocar para obtener su protección?

Extendemos la actitud espiritual del Culto Edista al mundo del más allá, invocando a los que se han ido de este mundo, porque ellos son los únicos que conocen por experiencia vivida el destino último del ser humano.

Que cada uno invoque los antepasados que considere dignos de ser sus espíritus protectores.

Realicemos el Acto de Invocación a los que nos han dejado o nos dejan, con la siguiente plegaria:

ORACION ANTE LA MUERTE
Ante la parábola biológica del nacimiento, escalonamiento del firmamento azul hasta el cenit, declinación por enfermedad, vejez y la angustia de la desaparición, aceptamos el misterio doloroso de la vida y su curva biológica y la muerte, despidiéndonos de todos y abandonando todos los bienes materiales como la despedida total y completa entrega al mundo sobrenatural donde no hay comienzo ni final. Nosotros, que fuimos un instante en la gran evolución del universo y a causa de la herencia espiritual, mental y biológica, fuimos conformados en cierto modo, al dejar el mundo de las leyes físicas entramos al regido por lo completamente espiritual, con la conciencia purificada y santificada por el arrepentimiento de nuestras faltas. Desde nuestras tumbas advertimos a todos los humanos, que una vez traspasado el Porta de la Muerte, la gran esperanza de salvación se halla en el punto de convergencia y encuentro con el Espíritu Divino de la Actividad Sigma: Edas Dei, para alcanzar la paz absoluta como meta final de nuestro destino.

4.10.- EL GRAN LLAMADO
La Congregación Religiosa Universal (C.R.U.) agradece la asistencia al Heyoan y la participación de los fieles en el servicio espiritual del Culto Edista, al cual está invitado todo el mundo sin distingos de ninguna clase, ni social, racial o religioso. Igualmente, agradece la contribución que cada fiel haga a la Suprareligion con la ofrenda de su diezmo, tan importante para llevar a cabo la obra del magisterio edista y el servicio espiritual.

¡Que la iluminación divina llegue a todo el mundo y la paz espiritual os acompañe en todo momento!

4.11.- INVITACION
Invitamos a los fieles de todas las confesiones religiosas en el mundo a pertenecer a la Congregación Religiosa Universal (C.R.U.), a asistir a los templos Heyoan para rendir el Culto al Panteon Edista de los Dioses para iniciar una nueva vida espiritual. En las Escuelas Edistas podéis llegar a ser Pastores del Culto Edista, hombre o mujer, dirigiendo el Heyoan de tu comunidad, para iniciar una nueva vida de paz y prosperidad llena de beneficios. Visita nuestra página web y baja los capítulos que sean de tu mayor interés del libro: Iluminación Divina en la Era de Acuario, que es la Carta de Navegación para el Tercer Milenio.

La realización del "opus edas dei"; la Obra de Dios de nuestra organización para construir el nuevo orden, el nuevo hombre y la nueva mujer, para traer la paz mundial y la prosperidad y felicidad a la humanidad en la Nueva Era.

Congregación Religiosa Universal (C.R.U.)
www.cultoedista@gmail.com