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6.5. El Zen


El budismo está dividido en varias escuelas que le dan diferentes interpretaciones a Buda y sus enseñanzas, como sucede con las iglesias y sectas del cristianismo y cada una tiene sus propias doctrinas e interpretaciones de sus libros sagrados.

Existen dos grandes escuelas dentro del budismo, llamadas Caminos. La primera es el Theravada; “Camino de los Ancianos”, o Hinayana; pequeño vehículo o pequeño camino, es la escuela conservadora que recalca que cada persona obtenga sabiduría y obre su propia salvación por renunciar al mundo y llevar la vida de un monje mediante dedicarse a la meditación y el estudio en un monasterio.

Se acostumbra que los hombres pasen por lo menos parte de su vida en un monasterio. La meta final de la vida monástica es llegar a ser un arhat, es decir, alguien que ha alcanzado perfección y liberación espiritual del dolor y sufrimiento que se experimentan durante los ciclos de renacer. El Buda ha mostrado el camino, cada uno le toca seguirlo.

La segunda es la escuela Budista Mahayana; “Gran Vehículo” o “Gran Camino”, debe su nombre a que recalca la enseñanza del Buda que “la verdad y el camino de la salvación es para todos, sea que uno viva en una cueva, un monasterio, o una casa. No es solo para los que abandonan el mundo.”

El concepto Mahayana básico es que el amor y la compasión del Buda son tan grandes que él no retendría de nadie la salvación. Enseña que como la naturaleza del Buda esta en todos nosotros, toda persona puede llegar a ser un Buda, (un iluminado) o un bodhisatva. La iluminación no viene mediante autodisciplina intensa, sino por fe del buda y compasión hacia toda cosa viviente.

Entre las muchas sectas mahayanas que se han desarrollado en China y Japón están las escuelas budistas de tierra pura o país puro y Zen.

La primera de estas tiene como centro de su creencia la fe en el poder salvador del buda amida, quien prometió a sus seguidores que volverían a nacer en la tierra pura o el paraíso occidental, una tierra de gozo y deleite donde habitan dioses y humanos. Desde allí es fácil entrar en el Nirvana.

El budismo Zen se origina en China y Japón, recibió su nombre de la práctica de la meditación. Las palabras Chan (chino) y Zen (japonés) son variaciones de la palabra sánscrita dhyana, que significa “meditación”. La presencia del Zen es tan viva en el Japón que se le asocia primordialmente con él.

El Zen no reclama fe en ningún dios ni en ninguna divinidad creadora del universo, tampoco se ajusta a escrituras sagradas. El zen adopta la afirmación: “Mira dentro de ti, tú eres el Buda”, que dijo en una oportunidad el propio fundador del budismo, que mediante la adecuada disciplina individual, cualquier hombre puede ser capaz de alcanzar la misma iluminación; satori, que conquisto Buda en su momento.