Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
Redes Sociales Icono Twitter Icono Facebook

6.3. El Hinduismo


La religión de la India abarca casi todo el dominio del vasto mapa religioso universal y suministra una documentación para el estudio de la evolución histórica del pensamiento religioso. Comprende así desde las creencias más primitivas de tipo mana y animista hasta las superiores como Budismo, Islamismo, Cristianismo y otras como la de los Siks, de los parsis y el Djainismo o Jainismo

El hinduismo es la religión profesada por más de 1000 millones de habitantes de la India. Creencia con más de cinco mil años de antigüedad, durante los cuales este credo experimento múltiples modificaciones e influencias, pero mantuvo al mismo tiempo algunos elementos inalterables.

El hinduismo es una forma diferente de entender la vida, pues los valores occidentales son completamente ajenos a tal manera de percibir las cosas. Los occidentales tienden a ver la vida como una línea cronológica de sucesos en la historia. Los hindúes la ven como un ciclo que se repite a sí mismo en el cual la historia humana tiene poca importancia.

El hinduismo es la religión ortodoxa principal y oficial de la India, y es hija del Brahmanismo y nieta del Vedantismo y sus herejías son el Jainismo o el Djainismo y el Budismo.

Los orígenes del hinduismo se encuentran en la antigua religión vedica traída por los arios conquistadores del valle del Río Indo hace casi cuatro mil años, que se mezclo con un hinduismo primitivo designándose Brahmanismo para esas épocas anteriores y luego en su evolución recibió el nombre de hinduismo, que es una totalidad que incluye todos los aspectos de la vida personal y social, sean los religiosos, los económicos o los comunitarios, los políticos, literarios o artísticos.

La India se considera como la cuna de todas las religiones, porque el hinduismo tiende a incorporar todas las creencias y todos los rituales, casi sin excepción debido a la idea que lo divino se manifiesta de manera infinitamente diversa. No le interesa seleccionar ni descartar modalidad alguna, pues en el más extremo de los casos un hindú puede considerar que determinado culto o divinidad no son eficaces, pero nunca erróneos o impugnables.

El hindú da por supuesto que hay tantos poderes divinos como los hombres veneran, y que todos los dioses colaboran entre sí para el sostenimiento del orden cósmico. Esto implica una amplia tolerancia, sin duda, al punto que un hindú se puede adherir a otra religión sin por ello dejar de pertenecer al hinduismo. Son muy pocas las ideas que los hindúes puedan estimar inconciliables, pues entienden que la esencia de una religión no depende de la existencia o inexistencia de Dios, ni de que haya uno o muchos dioses, sino de que actúe como reconocimiento humano de una realidad no humana. Realidad ésta donde reposan los fundamentos del orden universal y las bases de la ley que deben regir a los hombres pero que, para el hinduismo, escapa a toda posibilidad de definición por parte del lenguaje humano.

La verdad religiosa, así, es algo que ni las palabras ni los conceptos pueden expresar; está más allá de toda revelación o conocimiento.

Las más distintas modalidades coexisten dentro del hinduismo: magia y fetichismo, la adoración de animales, la creencia en demonios, junto con el culto a diversos dioses y la práctica mística y ascética, sin excluir la más abstracta reflexión teológica.

Es común, por ejemplo, que en una misma región se venere a las deidades femeninas y simultáneamente a los dioses reconocidos en toda la India, o inclusive a un dios considerado superior

La mitología de la India es una selva tremendamente pulida y enmarañada. El número de deidades analógicas o imágenes naturales de lo divino es muy grande. Según la leyenda, hace doce siglos se le preguntó a un maestro hindú cuántos dioses había: “Treinta y tres millones”, respondió, la cifra puede ser mucho mayor o en todo caso no tiene porque ser exacta, pues lo que subraya es la cantidad ilimitada de dioses que pueden acumularse: el territorio indio está sembrado de santuarios dedicados a las divinidades más diversas, o de templos tachonados por miles de dioses, pero además cada casta, cada secta y por último cada familia en la India, cuentan con sus dioses propios.

Los hindúes llaman a su fe Sanatana Dharma, palabras del sánscrito que significa la primera, “eterno y sin edad”, mientras que la segunda reúne varios sentidos: alude al orden del universo, a la coherencia que anima a todas las cosa y a la ley, tanto la ley natural como la que regula las relaciones entre los hombres. Significa, sustancialmente “Sustrato“.

El hinduismo sostiene entonces la existencia de un principio que da organización al cosmos, al mundo, a los hombres, principio que existió desde siempre y subsistirá eternamente. La heterogeneidad es solo aparente, ya que por detrás de la multiplicidad de dioses y de cultos ve nada más que el dharma manifestando su presencia en todas las formas posibles.

Su politeísmo compuesto por un vasto número de deidades naturales no es absoluto como el de los pueblos que veneran a varios dioses, a los que consideran desvinculados entre sí y todos ellos ajenos a la idea de un orden universal único. Es una religión de politeísmo basada en monoteísmo: la creencia en Brahmán el ser o realidad suprema con muchas facetas o manifestaciones, que representa el deseo de poseer una imagen divina de abstracta universalidad. Los diferentes dioses o diosas del panteón hindú solo representan los poderes y funciones de un solo Dios supremo en el mundo manifiesto.

El pensamiento védico posterior rechazo el concepto de un ser supremo personal y lo remplazo por un Principio Divino o Realidad Ultima Impersonal.

En el hinduismo la creación se le atribuye a uno de sus dioses mayores Brahma, encontrándose entre las muchas versiones de la creación una que las cobija a todas, según la cual hay una materia única y continua que cubre el espacio. Contiene tres cualidades distintas que al mezclarse en proporciones variables generan los elementos tales como el aire y el fuego; de estos a su vez nace el universo, conocido también como “el huevo de Brahma”.

El Huevo Cósmico está dividido en dos mitades, con la tierra en medio en forma de disco, la de arriba celestial donde se aloja la Verdad y la inferior o lugar de castigo. Complementaria de esta imagen del universo es la teoría de las “eras cósmicas”, cuyo conocimiento ayuda a valorar mejor las nociones de salvación y de transmigración de las almas de esta religión. Al fin de los tiempos o muerte de Brahma, coincide con la gran disolución del universo. El mundo ha involucionado y se reabsorbe el Brahma hasta que surge un nuevo Huevo Cósmico.

Es sorprendente este pensamiento cosmológico hindú con la teoría de la Gran Explosión, la expansión y contracción del universo, que concuerda con la división simétrica del Huevo Cósmico en dos mitades y su paralelo con los estados de materia y antimateria.

En la evolución ascendente presenta los dos tipos opuesto de ensayos religiosos; el dinámico que exalta la potencia del hombre y el ascético fundamentado en el renunciamiento. El animismo se manifiesta en el culto a los antepasados, a los cuerpos celestes, a las diversas manifestaciones naturales, ríos, montañas, árboles sagrados, plantas, piedras, etc., y el totemismo como ciertas prohibiciones alimenticias como la vaca y el culto a dioses en forma animal.

El ascetismo reduce al mínimo la vida material y puede llegar a eliminar el karma o principio activo que origina las reencarnaciones.

En la India se recorre un ciclo religioso del Brahmanismo al Budismo y luego de nuevo al Brahmanismo.

Aunque el hinduismo tiene millones de dioses, en realidad en el panteón hindú hay ciertos dioses favoritos que se han destacado entre las varias sectas del hinduismo. Tres dioses componen lo que los hindúes llaman Trimurti, una trinidad. La triada presenta tres figuras: Brahma, es el símbolo de la creación eterna, representa al poder creador de Dios, Vishnú, que protege al hombre y a los dioses inferiores, ayuda a la conservación del hombre y Siva, que es el emblema, símbolo y representación de la naturaleza, de destrucción y regeneración, o generación y destrucción eterna, simultánea y fatal.

Todo el Hinduismo está sintetizado en la trimurti; para el creyente un Dios único y creador conservador y destructor, para el simple fanático tres dioses jefes de otros muchos menores o adornados de innumerables atributos visuales.

El Hinduismo es una religión de castas y para ellos es la religión eterna de la humanidad, a la cual pertenecen todos los habitantes de la tierra y los pueblos que se han alejado lo han hecho por ignorancia o apostasía. Este estado se puede restaurar por medio de una ceremonia de purificación o Shuddhi.

Mientras que en el Budismo, Islamismo o Cristianismo puede haber conversión, en el Hinduismo según los hindúes se nace así, y no puede haber conversión.

Los libros sagrados del hinduismo son los más antiguos del mundo y están escritos en sánscrito en verso y prosa y se hallan esencialmente penetrados de valores religiosos, es que todo en la India parece inducir a la visión contemplativa de un universo que se desvanece en la lejanía.

Los libros de la religión de la India se dividen en dos grandes grupos: Los de origen suprahumano o revelados llamados Shruti o dogmas, y los humanos que constituyen la Smiriti, la tradición. Los vedas pertenecen al primer grupo y el Ramayana y Mahabharata al segundo.

El Ramayana es uno de los escritos más populares entre los hindúes, es la historia del Hérse Rama, a quien los hindúes ven como hijo, hermano y esposo modelo. Se considera el séptimo avatar o encarnación de Visnú con una antigüedad mayor de cinco mil años.

El Mahabhavarata, es un documento considerado un resumen del brahmanismo y es uno de los monumentos de la literatura sánscrita, de allí varios siglos después tomaría el Cristianismo el concepto de “amor al prójimo”, así, a una pregunta Krishna responde: “Sabe que el Dharma, cuya esencia es compasión para todos los seres, es mi hijo primogénito”. También, allí de esa fuente sánscrita, se origina el concepto de la “trinidad cristiana”, así, Sri Krishna, uno de los dioses de la trinidad hindú es considerado como una encarnación de Visnú. En el Cristianismo se tomo a Jesús como el hijo del Señor: Yahvé, el padre.

Los Upanishads son representativos de un hinduismo relativamente renovado. Una estancia del Bhagavad Gita dice: Cuando se destruyen las leyes de la familia; Janardana, entonces ciertamente comienza para los hombres el morar en el infierno. Un comentario dice: “Los que son muy pecaminosos en su vida terrestre tienen que experimentar diferentes clases de castigos en planetas infernales. Este castigo no es eterno“. De este infierno posiblemente tomo el suyo el cristianismo, pero lo llevo más allá, lo impuso como tormento eterno en el fuego infernal sin redención ninguna.

Algunos elementos de la enseñanza hindú, tales como el inmenso número de imágenes naturales de las deidades, el de karma y las injusticias del sistema de castas, junto con la idolatría y los conflictos que se ven en los mitos, han hecho que personas pensadoras cuestionen la validez de esa fe. Una persona que dudó de ella se presento en el nordeste de la India hace más de veinticinco siglos. Fue Siddharta Gautama, el iluminado o Buda, quien estableció una nueva fe que no prospero en la India, pero floreció en otros lugares. Esa nueva fe fue el Budismo.