Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
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6.2. El Proceso Histórico


La existencia del pensamiento religioso obedece a un proceso evolutivo lento pero de permanente cambio.

Históricamente una de las primeras etapas evolutivas del pensamiento religioso se denomina ”Mana”, en el cual el ser humano cree que en el medio externo hay una fuerza semejante a la que lleva al individuo a obrar. A esa fuerza en virtud del antropomorfismo se le da voluntad y carácter.

Como etapa siguiente se encuentra la “Magia y el Culto a los muertos”. La magia es el origen arcaico de la técnica. Es el medio utilizado para conciliar las fuerzas ocultas. Es una transformación del sujeto antes que del objeto. Su efecto es psicológico. Con la muerte se considera que el ser humano ha comenzado una vida sobrenatural, ya que la naturaleza no le impone sus normas de las cuales no podía salirse como ser animal. La muerte lleva al concepto del alma.

Naturalmente esta última parte de esta etapa evolutiva produce una nueva llamada “Animismo”, que establece la idea del alma y consiste en explicar los fenómenos naturales de la misma manera y por las mismas leyes que rigen la actividad humana subjetiva, consciente y proyectiva. El Animismo con toda su ingenuidad, franqueza y precisión, pobló la naturaleza de grandiosos y temibles mitos que, durante siglos, han alimentado el arte y la poesía.

Luego sigue en forma evolutiva el “Totemismo” en que lo sagrado se separa de lo material y profano. El pensamiento religioso adquiere mayor carácter de fenómeno social. Se crean emblemas que tienen que ver con la geografía, los animales y las plantas. Viene lo que es prohibido y lo que no lo es. Se crean tabúes. También se crean los fetiches, cosas materiales buenas o positivas y malas o negativas.

El paso evolutivo siguiente históricamente es el “Politeísmo”. Luego sigue en consecuencia toda una época llena de leyendas mitológicas.

Posteriormente sigue la etapa del “Monoteísmo”, que se caracteriza por presentar como base religiosa la revelación.

De lo anterior se desprende que el desarrollo del pensamiento religioso ha seguido todo un proceso evolutivo y por eso se puede ordenar en períodos sucesivos.

Todas las formas religiosas que se han formado en el curso de estos períodos han ido creando creencias particulares, que se han tomado como formas absolutas por sus practicantes, y éstos a su vez le han imprimado un carácter dogmático en muchas ocasiones buscando un interés personal.

El paso evolutivo próximo y necesario es la racionalización de la fe, caracterizado por la purificación de las formas religiosas aumentando su contenido explícito racional y cognoscitivo.

En el orden ascendente de la evolución, el hombre debe abandonar el politeísmo de las formas religiosas trinitarias que falsamente en forma machista le dan a Dios sexo masculino; el señor, y mantienen la tradición pagana de rendirle culto a tres personas dioses, forzando la mente a una actitud irracional de aceptarlas como un solo Dios, alienando y traumatizando su aptitud intelectual, y limitando su capacidad de conceptualización y de abstracción.

Ante esta coyuntura espiritual y en nombre de la libertad de conciencia y de cultos, el momento histórico exige una gran tarea de complementariedad entre las diversas funciones de las ciencias positivas y humanas y una nueva teología evolutiva, que inspirada en una fe de bases sólidas, sea origen de la unidad capaz de encarnar verdades y principios trascendentales de la realidad palpitante de la existencia humana, que preste un verdadero servicio al hombre multiplicando y potencializando el espectro de sus posibilidades, invocando el Mensaje como el faro que ilumina la senda que conduce a la emancipación espiritual que tanto necesita la humanidad.