Dios te gratificará en esta vida y en la del más allá enseñando y distribuyendo sin animo de lucro en tu comunidad el libro Iluminación Divina en la Era de Acuario. Congregacion Religiosa Universal ( C.R.U. )
Redes Sociales Icono Twitter Icono Facebook

6.10. El Satanismo


Como uno de los productos de la tradición y la supuesta revelación que ofrece la tienda del cristianismo en el vasto mercado religioso de la fe y creencias, además de la tradicional formula salvífica, de la trinidad, de los ángeles buenos, arcángeles, serafines y querubines, se encuentra el de un ángel llamado Luzbel, que se salió del redil porque intento ser igual a su dios Yahvé y fue condenado por este dios a vivir y cuidar eternamente el infierno.

¿El dios Yahvé, siendo justo, bueno y sabio que todo lo conoce, por qué creo este ángel sabiendo antes de crearlo, que su destino sería fatal?

Mucho se ha escrito sobre el resurgimiento de la hechicería y la magia negra en países tan civilizados como Inglaterra, siendo difícil decir donde terminan los hechos y comienza la fantasía. Sin embargo, se debe hacer claridad en que no toda la hechicería es “magia negra”. Los miembros de la mayoría de los modernos practicantes de la hechicería es gente común quienes sinceramente creen en la “vieja religión” y tratan de recapturar algunas de las artes y los secretos perdidos. La hechicería en sí misma no es inherente a la maldad; es solamente las mentes pervertidas de algunos practicantes que así lo hacen.

El principio que se esconde detrás de la magia negra ha cambiado muy poco en 1000 años. Es simplemente el arte de canalizar los poderes ocultos de la mente humana para propósitos malignos. La brujería, el satanismo, es un amor instintivo a la maldad que ante nada se detiene para lograr su propósito. En cada satánico, hay algo psicológico que lo lleva a convertirse en criminal.

En algunos países altamente civilizados hay figuras bien conocidas entre los miembros del satanismo. Los métodos para convertirse en satánico varían de secta a secta; el contacto inicial no es difícil, lo importante es adoptar su mente extraña a la esfera de gravitación de las otras mentes similares.

Hecho el contacto, el visitante es examinado para determinar si su interés es genuino, luego entra en un periodo probatorio donde se le instruye sobre las energías básicas del culto. El candidato admitido recibe la orden de Novicio, más tarde el grado de Zelator y después recibe el grado de Magus. El grado más alto es de Ipsissimus, que es el único que puede celebrar Misas Negras.

Los ritos del satanismo han cambiado muy poco con los siglos con la excepción del canibalismo que muy poco se practica ahora. Se sacrifican seres humanos, especialmente niños, también perros, gatos y aves negras.

En el satanismo hay supersticiones, y los estudios de parapsicología se inclinan por la creencia altamente aceptada que existen ondas de pensamiento que se pueden concentrar y dirigir, que su poder es virtualmente ilimitado y que inclusive pueden producir cambios en la materia. La Misa Negra es un instrumento para intensificar la fuerza mental de la gente que la celebra, y sus emociones generan una gran cantidad de energía.

La Misa Negra, en realidad, es la generadora más poderosa de energía en la hechicería. Tiene que ser, la mayor fuerza mental requerida para trabajar el mal en lugar del bien. Los rituales de la magia blanca siguen también los mismos vectores, la diferencia está en que se utiliza la regla inflexible de no utilizar su poder para hacer mal a nadie.

El satanismo se ha considerado bajo diferentes aspectos, fenomenológico, antropológico, psicológico, jurídico y pastoral, donde se afirma que los satánicos practican ritos paganos para entrar en armonía con fuerzas ocultas de la naturaleza, donde el personaje fundamental es el Demonio, al que le rinden culto.

El complejo fenómeno del satanismo contemporáneo tiene su origen en la “cabra” que fue venerada como símbolo de la fecundidad en Egipto, y adorada en el llamado “Sábado Negro” y más tarde los judío-cristianos la transformaron en el Diablo, le dieron vida en las Sagradas Escrituras, para infundir el temor patológico en sus creyentes, para que en la relación con su divinidad en contraposición, haya una actitud de absoluta dependencia, de obediencia ciega e irracional, de aceptación pasiva de cualquier norma, que pueden ser poseídos por el Demonio que los hace criaturas despreciables, ineptos y mezquinos, solamente capaces de adquirir cierto vigor en la medida en que salga al encuentro el poder supremo e indiscutible del más veterano de las deidades de su trinidad Yahvé.

¿Existe el Diablo en realidad y los satánicos pueden confiar en él o están engañados?

¿O será que hay efectos con cierta consistencia y sustantividad en el subconsciente, que se vuelven contra el hombre espiritual y le imponen sus leyes, que ocurren con tanta mayor facilidad cuanto más se debilita la fuerza unificadora de lo personal y lleva a estados de desintegración patológica de la cual culpamos al Demonio?

De acuerdo a la psicología científica en determinados estados de la vida anímica, sucede algo así como si se introdujera en el hombre algo extraño, otro individuo que disputa al YO su dominio. Son los llamados poderes del subconsciente, que no son simples conceptos intelectuales que se pueden manipular a discreción, sino enemigos que en la economía de la personalidad pueden originar en determinados casos terribles devastaciones, ya que en el inconsciente del ELLO, carecen de ética, moral o estética. Es el cerebro primitivo heredado del primate que se impone más fácilmente sobre el cerebro evolucionado de la corteza cerebral, haciendo que los impulsos instintivos subconscientes sean más fuertes que el pensamiento racional. Estos procesos del aparato psíquico han sido ampliamente considerados y explicados por el psicoanálisis, sin embargo, el cristianismo ha hecho que Satanás cargue con el lastre de todos ellos, quizá con beneficio de inventario.

Satanás sólo existe en la mente de los que para bien o para mal creen y se sirven de él, pues, históricamente aun como personaje de ficción grandes dividendos ha producido, siendo además “el chivo expiatorio” de los graves errores y grandes crímenes de las religiones tradicionales, como el cristianismo, y es el motivo de disculpa de todos los males del mundo occidental.

La mejor forma de contrarrestar los males del satanismo, es hacerles ver a sus seguidores que Satanás solo existe por obra y gracia de la imaginación de sus creadores y que realmente no existe.